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26 diciembre 2007

50 años en Aeroespacio (2)


La serie de notas referentes al 50º Aniversario del inicio de la carrera espacial publicadas aqui continúan en la revista Aeroespacio nº 580 (nov-dic).

Como dije antes escribir en Aeroespacio es un gran honor para mí, la revista es una publicación perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina y ya lleva más de 60 años ininterrumpidos en la calle transmitiendo las últimas novedades en materia aeronáutica y espacial.

Un gran agradecimiento al Sr. Jorge Di Paolo y a todo el equipo de la revista por el lugar y la oportunidad que me han dado desde hace más tres años, colaborando con las últimas novedades espaciales y por esta gran nota tan emblemática.

También quiero agradecer a los lectores de la revista y del Blog por el apoyo incondicional que me hicieron llegar durante este 2007, espero poder seguir transmitiéndoles lo mejor en materia espacial (con un toque personal) durante el 2008 que ya se viene.

26 noviembre 2007

50 años en Aeroespacio

La serie de notas referentes al 50º Aniversario del inicio de la carrera espacial publicadas aqui acaban de ser publicadas en la revista Aeroespacio nº 579 (set-oct)en un artículo de ocho páginas y conluirán en el siguiente nº 580 (nov-dic) de próxima aparición.

Realmente escribir en Aeroespacio es un gran honor para mí, la revista es una publicación perteneciente a la Fuerza Aérea Argentina y ya lleva más de 60 años ininterrumpidos en la calle transmitiendo las últimas novedades en materia aeronáutica y espacial.

Un gran agradecimiento al Sr. Jorge Di Paolo y a todo el equipo de la revista por el lugar y la oportunidad que me han dado desde hace más tres años, colaborando con las últimas novedades espaciales y por esta gran nota tan emblemática.

Espero que les guste la versión en papel de lo que ya han leído.

Pequeño adelanto

Sumario del nº 579

24 octubre 2007

50 años en el espacio : Publicaciones

El 50º aniversario del inicio de la carerra espacial ha despertado un moderado interés en algunos medios gráficos, bastante si se tiene en cuenta que en nuesstro país el desinterés por la actividad espacial es evidente.
Una de las publicaciones dedicó gran parte de su espacio al tema, la revista VIVA que acompaña a la edición dominical del diario Clarín, en su edición del día 7 de octubre :


Les envié una carta con algunas pocas reflexiones sobre el tema la cual gentilmente han publicado en su correo de lectores el día 21 de octubre (muchas gracias) :


Otra publicación, a nivel mundial, que no podía fallar en este mes tan emblemático fue la National Geographic en español, la cual dedicó la tapa en su edición de octubre y una nota más reflexiva que histórica, pero muy interesante acerca de este primer medio siglo en el espacio, muy recomendable.

Aquí un resúmen del artículo.

04 octubre 2007

50 años en el espacio : Quinta nota

El transbordador espacial


Finalmente, el 12 de abril de 1981, el primer transbordador se eleva al espacio, el Columbia, llevando a bordo a los astronautas Jonh Young y Robert Crippen; por primera vez una nave realizaba su vuelo inagural con tripulación.
El transbordador, llamado Space Shuttle, tiene la característica de ser reutilizable, despegando verticalmente, con la ayuda de dos cohetes aceleradores y aterrizando como un avión para luego ser utilizado en otra misión.
Además del Columbia se sumaron a la flota el Challenger, el Discovery y el Atlantis, cada uno de ellos con la capacidad de realizar 100 vuelos. Durante la primera mitad de la década del 80, realizaron misiones con tripulaciones compuestas de cinco a siete astronautas, sumando a participantes de otros países como Francia, Alemania, Holanda, Canadá y México.
Estas misiones consistieron en el recupero de satélites defectuosos y ponerlos en órbita en vuelos posteriores, además de otros nuevos, también se impulsaron desde allí sondas interplanetarias como Magallanes a Venus, Galileo a Júpiter y al telescopio espacial Hubble, que requirió de cuatro services por la misma vía.
El 28 de enero de 1986 se produjo uno de los accidentes más resonantes de la historia espacial, el transbordador Challenger estallaba a los 73 segundos de haber despegado, sus siete tripulantes murieron en el acto, entre ellos se encontraba la maestra Christa McAuliffe, quien formaba parte del programa "Maestros en el espacio" concretado finalmente en 2007, con el vuelo de quien fuera su suplente de aquel entonces, Bárbara Morgan.
En 1992 el transbordador Endeavour se sumó a la flota para reemplazar al Challenger.
Además de la negligencia y la falta de previsión que originaron este trágico accidente, el transbordador comenzó a ser objeto de las más duras críticas, ya que los costos no bajaban a pesar de ser una nave reutilizable; su autonomía de vuelo no superaba los veinte días, no dando oportunidad de permanencias largas ni experimentos científicos duraderos y para peor, la NASA daba signos de no tener un plan que llevara al hombre más allá de la órbita terrestre.
A partir de allí la NASA comenzó a revisar sus planes y promovió una unión de esfuerzos con Rusia, para encarar juntos la construcción de una estación espacial y elaborar un plan sostenido de exploración a los planetas.
El transbordador cumple su verdadera función desde 1995, relevando a astronautas de la NASA en la, hoy desaparecida, estación rusa MIR durante la primera fase de cooperación internacional y luego como encargado de llevar módulos a la Estación Espacial Internacional y tripulantes de relevo.
Su último revés lo sufrió el 1 de febrero de 2003, cuando el Columbia, luego de una exitosa misión científica de quince días, se desintegró en la atmósfera al perder losas térmicas durante el lanzamiento, sus siete tripulantes pasaron a engrosar la lista de víctimas del espacio. Con tres transbordadores en la flota la NASA aceleró la decisión de darlo de baja para 2010 y así encarar el nuevo proyecto lunar.

Una mirada a los planetas

El hombre siguió extendiendo su mano, a través de las sondas espaciales, a los planetas del sistema solar, ampliando su perspectiva y deseos de llegar a ellos en un futuro no tan lejano.
Los rusos continuaron con la exploración sostenida de Venus, durante la década del 80, por medio de sus sondas Venera, realizando aterrizajes y mapeos del planeta que luego completó la sonda americana Magallanes en los 90, con un radar que le permitió transponer la densa capa de nubes.
Marte fue visitado por las sondas Mariner, los aterrizadores Viking 1 y 2 de la NASA en 1976 y por la Pathfinder en 1997, el primer vehículo rodado sobre otro planeta al cual le siguieron, en 2004, los rover Spirit y Opportunity que actualmente siguen funcionando y recorriendo el planeta rojo.
La sondas Voyager 1 y 2 ampliaron el conocimiento de los planetas exteriores, aprovechando una alineación de los mismos, en 1977 fueron lanzadas en diferentes trayectorias para abandonar el sistema solar. En 1979 llegan a Júpiter descubriendo un tenue sistema de anillos y una gran cantidad de lunas, al año siguiente pasan por Saturno también descubriendo nuevas lunas; mientras la Voyager 1 abandonó el sistema solar por encima del plano de la eclíptica, la Voyager 2 prosiguió su camino hacia los siguientes planetas.
Así en 1986 pasa por Urano y en 1989 por Neptuno abandonando el sistema solar y llevando un mensaje de toda la humanidad plasmado en imágenes y sonidos de la Tierra.
Nuevas sondas llegarían a los planetas gigantes para ampliar el conocimiento de los mismos como la Galileo en Júpiter en 1995, la Cassini en Saturno en 2004 y la New Horizons, que continúa su viaje a Plutón.

MIR : Puesto avanzado

La estación espacial MIR fue lanzada en febrero de 1986, constituyó la tercera generación de estaciones espaciales rusas, su módulo central de 15 metros de largo y 89 toneladas de peso, tenía cinco puertos de acople en la proa, más un sexto en la popa, que permitirían acoplar varios módulos para ampliar la capacidad de la estación, además de las naves Soyuz y Progress.

A lo largo de su vida la MIR se amplió con los módulos Kvant 1 (1987) Kvant 2 (1989), Kristall (1990), Spektra (1995) y Priroda (1996) desde donde se realizaron observaciones astronómicas y experimentos biológicos y con materiales industriales de todo tipo.
A bordo de la estación se batieron los récords de permanencia más largos de la historia, tal fue el caso de Musa Manarov y Vladimir Titov, logrando 365 días ininterrumpidos en el espacio en 1987, luego Valery Poliakov los superaría con 438 días en 1995.
La MIR debió soportar los embates económicos de su país y luego sus vaivenes políticos que terminaron en la caída de la Unión Soviética en 1991, para ese entonces los cosmonautas Sergei Krikalev y Anatoly Artsebasky se encontraban a bordo; la debacle social y económica solo perimitieron entrenar a un relevo, por lo que Krikalev debió permanecer con nuevos compañeros hasta que pudieron retornarlo luego de 311 días a un país que ya no era el que había dejado.
Ante la imposibilidad de poner en órbita una nueva estación espacial, la MIR extendió su vida útil hasta fines de 2000 (más del triple de lo planeado) y al año siguiente fue derribada sobre el Océano Pacífico de manera controlada.


La Estación Espacial Internacional

La Estación Espacial Internacional (ISS en inglés) fue concebida a partir de la necesidad de ambas potencias de un complejo orbital para seguir explorando las posibilidades de viajes tripulados a los planetas; por un lado la NASA vió truncado su proyecto de la estación Freedom, además de carecer de experiencia en vuelos prolongados y los rusos además de no poder mantener a la MIR ya no podrían poner en órbita a la MIR 2.

Con el acuerdo ya en marcha, la primera fase del proyecto conjunto consistió en realizar una serie de misiones del transbordador americano a la estación MIR durante los años 1995 a 1997, en ese marco los transbordadores Atlantis, Discovery y Endeavour llevaron astronautas de la NASA a formar parte de las expediciones rusas en la MIR, Norman Thagard fue el primer americano en la estación espacial rusa y Shannon Lucid la mujer que más tiempo permaneció con 188 días; otros siete astroanutas de la NASA pasaron por allí antes de iniciar el proyecto conjunto.
En diciembre de 1998 el Endeavour lleva el primer componente de la ISS, el Nodo 1, listo para ser acoplado al módulo ruso Zarya, lanzado unos días antes.
A partir de estos pequeños módulos la Estación Espacial Internacional fue creciendo hasta formar el gran complejo actual, con el transbordador llevando componentes y tripulaciones de relevo. La Agencia Espacial Europea también aporta componentes como el módulo Columbus y astronautas para sumarse a las expediciones que la habitan.
Aunque aún faltan algunos módulos, la ISS ya es el ingenio espacial tripulado más grande de la historia con un largo de 88 metros, un ancho de 104 y una masa cercana a las 410 toneladas.
Desde la llegada de la Expedición 1 en noviembre de 2000, la presencia del hombre en el espacio es permanente.
La finalización de su construcción está prevista justamente con la salida del transbordador en 2010.

50 años en el espacio

Si bien aún estamos lejos del futuro imaginado por el célebre escritor Arthur Clarke en "2001 Odisea del Espacio" también es notoria la gran cantidad de logros concretados en un plazo inferior al de una vida humana; visto desde esa óptica la gesta espacial resulta asombrosa.
La humanidad esta muy próxima a volver a la Luna, mediante un programa que ya está en marcha, el Constellation y así utilizar su experiencia para luego poner un pié sobre Marte.
De como se pudo llegar tan alto y tan lejos, en este medio siglo de conquista espacial, obedece al mandato que el hombre siempre siguió y que fue puesto de manifiesto en estas célebres palabras del científico ruso Konstantín Tsiolkovsky: "La Tierra es la cuna de la humanidad, pero no se puede vivir para siempre en la cuna."

50 años en el espacio : Cuarta nota



Las estaciones orbitales

La Unión Soviética fue la precursora de las estaciones espaciales en la órbita terrestre, con el tiempo fueron prolongando las estadías de los cosmonautas hasta lograr una presencia humana permanente en el espacio, con el objeto de probar la capacidad de trabajo en períodos cada vez más largos, sin dudas los rusos contemplaban a mediano plazo el viaje a los planetas.
Con el programa lunar definitivamente abandonado en 1971, los soviéticos encararon la creación de la primera estación espacial, la Salyut 1 consistente en un gran cilindro de diferentes diámetros y una longitud total de 14 metros.
En junio de 1971 la Soyuz 11 se acoplaba a la Salyut 1, los tres cosmonautas, Georgi Dobrovolski, Viktor Patsáiev y Vladislav Volkov, se trasladaron al interior de la estación y completaron una estadía de 25 días, la más larga hasta ese momento de un hombre en el espacio, realizando varios experimentos científicos y observaciones astronómicas.Finalizada la misión, la Soyuz 11 se desacopló de la estación, pero cuando el módulo orbital de desprendió del de servicio, durante el descenso, una válvula se abrió dejando escapar todo el aire de la cabina: la Soyuz aterrizó perfectamente, pero los tres cosmonautas habían muerto; no tenían puestos sus trajes espaciales debido a lo estrecho de la cabina, de haberlos tenido se habrían salvado.
Los rusos aprendieron la lección, por mucho tiempo las misiones a las sucesivas estaciones Salyut se harían con Soyuz tripuladas por dos cosmonautas, el tercer asiento se ocuparía con instrumentos de supervivencia y los tripulantes deberían llevar puestos sus trajes durante el lanzamiento el acople y el aterrizaje.
Los estadounidenses tras finalizar el programa lunar prosiguieron casi inmediatamente con su primera y única estación espacial, el Skylab, orbitó alrededor de la Tierra de 1973 a 1979 y fue visitada por astronautas en tres ocasiones durante sus dos primeros años de servicio. Con un peso de 75 toneladas, fue lanzada sin tripulantes en mayo de 1973, impulsada por un cohete Saturno V.

La estación sufrió daños graves durante el lanzamiento, perdiendo el escudo solar y antimeteoritos y uno de sus paneles solares principales. Las partes desprendidas del escudo antimeteoritos impidieron el despliegue del panel solar restante, causándole un gran déficit energético y un sobrecalentamiento anormal.
La primera tripulación, pocos días después sobre un cohete Saturno IB, realizó tareas de reparación profundas y permaneció 28 días en la estación. Las siguientes dos misiones se desarrollaron entre 1973 y 1974, duraron 59 y 84 días respectivamente, con una ocupación total de 171 días.

La estación no volvió a ser visitada, el programa del transbordador espacial había comenzado, dentro de los planes originales de la NASA estaba el de realizar una misión que pudiera elevar la órbita del Skylab, pero el desarrollo del transbordador se retrasó, al tiempo que la estación comenzó a perder altura rápidamente, cayendo el 11 de julio de 1979 sobre territorio desértico de Australia.
Las sucesivas estaciones soviéticas Salyut permitieron a los cosmonautas realizar permanencias cada vez más largas, la revolucionaria Salyut 6, lanzada en septiembre de 1977, tenía dos puertos de acople que permitían la presencia simultánea de dos naves Soyuz, aumentando al doble la cantidad de tripulantes de la estación, o de un carguero Progress en uno de ellos. Las Progress son naves sin tripulantes, similares a las Soyuz, ideadas para llevar suministros a la estación y regresar con desechos que luego arderían en la atmósfera, junto con la nave al no llevar escudo térmico.
Con estos cargueros, que aún hoy se usan en la Estación Espacial Internacional, los cosmonautas lograron permanencias, que fueron aumentando desde los tres meses hasta aproximarse al año.En este marco se gestó el programa Interkosmos, que consistió en sumar a las tripulaciones rusas un cosmonauta de otro país para afianzar los lazos con los demás países comunistas como Hungría y Bulgaria, aunque luego intervinieron otros europeos no comunistas como Francia y asiáticos como Mongolia.
Vladimir Remek, fue en 1978, el primer hombre de un tercer país (Checoslovaquia) en ir al espacio y el cubano Arnaldo Tamayo el primer latinoamericano en 1980.

La cooperación internacional

Una serie de misiones conjuntas internacionales había sido diagramada para la segunda mitad de la década del 70, con el fin de intercambiar experiencias para proyectos futuros.
Sin embargo la desconfianza, producto de la aún vigente Guerra Fría, truncó esa iniciativa y solamente pudo concretarse una sola misión consistente en acoplar en órbita una nave Apollo con una Soyuz.

La empresa, más política que científica, se concretó en julio de 1975; la cápsula Apollo, tripulada por Thomas Staford, Vance Brand y Deke Slayton, se unió a la Soyuz, con los cosmonautas Alexei Leonov y Valery Kubasov.
El clima entre los astronautas y cosmonautas no dejó de ser muy cordial, antes y después de la misión, pero lamentablemente, hubo que esperar veinte años para volver a ver tripulaciones rusas y americanas juntas en el espacio.

Luego de este vuelo internacional los rusos prosiguieron con el desarrollo de las estaciones Salyut, batiendo los primeros récords de permanencia, pero los americanos, abocados al desarrollo del transbordador, estarían seis años sin vuelos tripulados.

03 octubre 2007

50 años en el espacio : Tercera nota

El camino hacia la Luna

El recorrido de este camino tuvo connotaciones trágicas para las dos potencias casi al mismo tiempo, cuando se disponían a iniciar sus respectivos programas lunares.
El programa Apollo ya era un hecho, la primera tripulación de tres hombres ya estaba asignada, se trataba de Virgil Grissom, astronauta que había participado en los programa Mercury y Gemini; Edward White, el primer caminante espacial americano y Roger Chaffee, quien realizaría su primer vuelo.

La primera misión Apollo consistiría en testear los módulos de mando y servicio en un vuelo orbital terrestre de dos semanas, sin embargo una tragedia ocurriría mucho antes durante el entrenamiento final, el 27 de enero de 1967.
Un incendio fortuito encendió los materiales de plástico y velcro de la cabina, la tripulación murió asfixiada por el denso humo de la combustión; tras la consiguiente investigación se determinó que el incendio se había originado a raíz de un cortocircuito en un cable en mal estado y encendió materiales que, en condiciones normales, eran incombustibles, pero la cabina se había presurizado con oxígeno puro, como si se tratara de un vuelo real, provocando el voraz incendio que mató a los astroanutas.

Por otro lado la Unión Soviética había estrenado su nuevo programa espacial tripulado, las naves Soyuz, ideada para orbitar la Tierra y luego la Luna junto a un módulo de descenso que no estaba terminado aún.
El 23 de abril de 1967 es lanzada la Soyuz 1 con el cosmonauta Vladimir Komarov a bordo, la misión original consistía en realizar un encuentro y acople en órbita con la Soyuz 2, la cual finalmente no fue lanzada debido a la inestabilidad de la nave de Komarov.
Uno de los paneles de la nave no había conseguido desplegarse, además la misma se había vuelto difícil de controlar, por lo que se decidió un apresurado regreso que terminó trágicamente al enredarse el paracaídas del módulo orbital; la Soyuz impactó en el suelo y Komarov murió en el acto; se trató de la primera víctima fatal del espacio.
Mientras tanto la NASA consiguió poner en órbita la primera cápsula tripulada con tres hombres a bordo, la Apollo 7, tripulada por Walter Schirra, Don Eisele y Walter Cunningham sirvió para probar todos los sistemas de la nave en órbita terrestre.
Pero el gran golpe mediático se dio en la navidad de 1968, cuando la cápsula Apollo 8 realizó la misma prueba pero en órbita lunar; los astronautas Frank Borman, James Lovell y William Anders integraron el primer vuelo circunlunar tripulado, describiendo diez órbitas en torno a la Luna.
A pesar del avance de la NASA el programa lunar ruso continuó, perfeccionando las técnicas de encuentro y acople de naves en órbita terrestre que culminaron con éxito a comienzos de 1969 con el acople de las Soyuz 4 y 5, el primero de dos naves tripuladas, con intercambio de cosmonautas; dos de ellos se habían trasladado de la Soyuz 5 a la 4, mediante una caminata espacial, regresando a la Tierra en dicha nave.
Pero Apollo 8 había marcado la recta final hacia la Luna, al poco tiempo los rusos habían admitido tener fallas con su lanzador principal, reconociendo su imposibilidad de llegar antes que Estados Unidos.

El hombre en la Luna

Finalmente, tras ocho años de intenso trabajo, de pruebas, tanto en tierra como en el espacio y la serie de vuelos tripulados de ensayos, que conformaron los proyectos Mercury y Gemini, el momento de cumplir con la hazaña estaba llegando.
El 16 de julio de 1969 todo estaba listo para el inicio del histórico viaje, en la plataforma de lanzamiento del Centro Espacial Kennedy se hallaba imponente el cohete Saturno V, de 111 metros de altura, el aún más grande y poderoso de la historia, en su cima estaba el módulo de comando, bautizado "Columbia" en honor a la nave ideada por Julio Verne en su célebre "De la Tierra a la Luna" con capacidad para tres astronautas y debajo del mismo el módulo lunar bautizado "Eagle" (águila), juntos conformaban el Apolo 11, la primera de su serie destinada a posarse con astronautas en nuestro satélite natural.
Los tres protagonistas eran el comandante de la misión Neil Armstrong, el único civil; el piloto del módulo lunar Edwin Aldrin, coronel de la Fuerza Aérea; y el piloto del módulo de mando Michael Collins, teniente coronel de la Fuerza Aérea.
Puntualmente a las 9:31 de la mañana (11:31 en Argentina) el Saturno V se elevó rugiente ante un millón de personas que estaban apostadas en las cercanas playas de Cocoa Beach y Cabo Cañaveral, al tiempo que era televisado para todo el mundo, con relatos desde la NASA; el vuelo ya empezaba a inscribirse en las páginas de la historia.

Por fin, el 20 de julio de 1969, llegó el gran momento, Armstrong y Aldrin se trasladan al módulo Eagle para descender en la zona llamada "Mar de la Tranquilidad" mientras que su compañero Collins los esperaría en órbita lunar hasta su regreso.
Armstrong fue el encargado de maniobrar el módulo lunar y tras descartar una zona demasiado rocosa, guía al módulo hasta una zona menos peligrosa, para posarse suavemente.
Casi sobre la medianoche, a las 23:56, hora argentina, Armstrong desciende lentamente por la escalerilla y así la humanidad entera puso por primera vez su pié en la Luna, casi todos en el mundo pudieron verlo en directo por televisión desde una cámara montada en el módulo; luego le tocaría el turno de bajar a Aldrin, para ese entonces Armstrong ya había tomado una pequeña muestra de rocas lunares en sus bolsillos, para el caso de que tuviera que regresar apresuradamente.
La primera caminata lunar fue bastante corta comparada con las que le seguirían en las misiones posteriores, apenas unas dos horas y cuarenta minutos, pero fue más que suficiente para montar algunos instrumentos de medición de vientos solares y posibles sismos, fue la primera estación científica en otro mundo.
Apolo 11 regresó con éxito total el 24 de julio de 1969, con muchos datos científicos y varios kilos de muestras lunares.
Los viajes lunares tripulados pronto serían considerados rutina, sin embargo, en abril de 1970, la misión Apollo 13 demostraría que no hay nada de rutinario en eso. Lanzada en medio de una total indiferencia la misión sufriría uno de los percances más graves dos días después, durante el viaje de ida a la Luna. Uno de los tanques de oxígeno del módulo de servicio estalló como consecuencia de un cortocircuito en el sistema eléctrico, dejando la cápsula sin energía.

Los astronautas James Lovell, Jack Swigert y Fred Haise, debieron hacinarse en el módulo lunar y emplearlo como bote salvavidas.
La NASA realizó una gran misión de rescate planteando mediante cálculos y los mejores expertos, una nueva trayectoria para traer de regreso a los astronautas; hazaña que se vió coronada con el éxito el 17 de abril.
El programa Apollo continuó con cuatro misiones más, incorporando un pequeño móvil de cuatro ruedas llamado Moon Rover para realizar excursiones más largas por la superficie lunar y diverso material científico, al tiempo que los astronautas recibieron un entrenamiento adicional para la observación y clasificación de muestras lunares.


Sin embargo el desinterés del público y la baja en el presupuesto terminó con el programa lunar tripulado, los astronautas Eugene Cernan y Harrison Schmitt, de Apollo 17, caminaron en la Luna en diciembre de 1972 y son, hasta el día de hoy, los últimos hombres en hacerlo.

50 años en el espacio : Segunda nota

El hombre en el espacio
Entre los años 1959 y 1960, tanto Estados Unidos como la Unión Soviética, presentaron a la sociedad la primera selección de candidatos para volar al espacio, rápidamente las diferencias entre unos y otros se hicieron notar; los americanos llamaron a sus candidatos astronautas y presentaron a ese primer grupo de siete integrantes con un espectáculo mediático sin precedentes, en cambio los rusos lo hicieron de una manera más discreta, su primer grupo de una veintena de integrantes serían llamados cosmonautas.
De todas formas la recientemente creada agencia espacial estaounidense, la NASA, perdió rápidamente su impacto mediático, los rusos habían tomado la delantera una vez más con la puesta en órbita del primer hombre, Yuri Gagarin se convertía, el 12 de abril de 1961, en el primer hombre en el espacio, a bordo de la nave Vostok 1 completó una órbita en 90 minutos.

Gagarin, segundo teniente de la Fuerza Aérea, había pasado exitosamente las duras pruebas de resistencia físicas y psicológicas, seleccionado entre sus pares, aprobó los exámenes con los niveles más altos. Además representó de mejor forma el ideal comunista al ser hijo de trabajadores, a diferencia del cosmonauta Germán Titov, que era hijo de comerciantes, junto conque el nombre de pila se consideraba un nombre de origen alemán.
Sin embargo, Titov fue el cosmonauta de reserva en ese primer vuelo al espacio y acompañó, también vestido con los aditamentos de cosmonauta, a Gagarin en el transporte al cohete espacial. A este cosmonauta le estaba reservado el vuelo del Vostok 2, en agosto del mismo año, que le convertiría en el primer hombre que pasó 24 horas en el espacio completando 19 órbitas, no sin experimentar grandes mareos y náuseas.
La NASA se veía en problemas, su rival otra vez se le había adelantado y no conseguía terminar de poner a punto el cohete Atlas, necesario para poner sus astronautas en órbita mediante la cápsula Mercury.
Mientras los rusos ya habían logrado dos vuelos orbitales tripulados, la NASA solo había conseguido realizar dos vuelos sub-orbitales con los astronautas Alan Shepard, en mayo de 1961, y Virgil Grissom en julio; para atenuar este aspecto negativo el entonces presidente John Kennedy pronunció un célebre discurso en el cual se comprometía a enviar a la Luna a un hombre y traerlo de regreso a salvo para antes de que termine la década del 60.

Conquista del espacio orbital

La Guerra Fría entre las dos potencias fue el principal motor de la carrera espacial, estaba claro que parte de la misma se había traslado a ese escenario; quien llegara primero a la Luna sería el vencedor.
Sin embargo no sería fácil la empresa que Kennedy había propuesto a modo de desafío, para poner un hombre en la Luna aún había que perfeccionar la puesta en órbita de naves tripuladas, mejorar sus sistemas de vida, ampliar su capacidad para albergar a una tripulación de dos o tres integrantes, poder realizar maniobras de encuentro y acople de dos naves en órbita moviéndose a 28.000 Km/h y, por sobre todas las cosas, saber si la fisiología humana podría soportar, como mínimo, unos diez días de permanencia en el espacio, que es lo que duraría una misión lunar.

Los siguientes vuelos tripulados de ambas potencias apuntarían a resolver todos y cada uno de aquellos interrogantes, la NASA, por fin, había conseguido poner un hombre en órbita, el astronauta John Glenn, impulsado por el cohete Atlas, describió en su cápsula Mercury 5 (rebautizada por él como Friendship 7) tres órbitas, el 20 de febrero de 1962.

Los rusos continuaron arremetiendo con novedosas misiones que buscaban, además de explorar el campo tecnológico, crear impactos mediáticos, su siguiente paso consistió en poner dos cápsulas tripuladas simultáneas a modo de vuelo conjunto; en agosto de 1962 las cápsulas Vostok 3 y 4, piloteadas por Adrian Nikolaiev y Pavel Popovich respectivamente, orbitaron a 5 Km una de otra, aunque los pilotos carecían del control de sus naves y el vuelo conjunto solo lo fue por las leyes de la física, no dejó de ser un gran acontecimiento.
El año 1963 sería el último de los vuelos individuales, el 15 de mayo el astronauta Gordon Cooper completaría 24 hs, en órbita a bordo de la Mercury 9 (Faith 7), mientras que los rusos realizarían, en junio, otro vuelo conjunto con las Vostok 5 y 6, piloteada esta última por la primera mujer en el espacio, Valentina Tereshkhova.

El 3 de diciembre de ese mismo año Tereshkova se casó con Adrián Nikolaiev, un casamiento promovido por el primer ministro Nikita Kruschev y así seguir generando propaganda soviética. El nacimiento de la hija de ambos en 1964, fue curioso, pues era el primer niño hijo de padres cosmonautas.
Paralelamente al programa espacial tripulado las agencias espaciales comenzaron a cosechar sus primeros éxitos en la exploración planetaria con sondas, en junio de 1964 la sonda Ranger 7 conseguía fotografiar grandes zonas de la Luna antes de estrellarse y la Mariner 4 llegaba a Marte en noviembre, transmitiendo una gran cantidad de datos científicos.
Pero el camino a la Luna seguía siendo la prioridad y antes de que la NASA pusiera en marcha el programa Gemini, que contemplaba misiones orbitales con dos astronautas, la Unión Soviética lanza la Voskhod 1 en octubre de 1964, tripulada por tres cosmonautas, la primera nave multiplaza de la historia, llevando a Vladimir Komarov, Konstantin Feoktistov y Boris Yegorov en un vuelo de 24 hs.
Muchos años más tarde los rusos admitieron que para poder colocar tres hombres en un cápsula tan pequeña debieron prescindir de los trajes espaciales, exponiéndolos a un gran riesgo que se haría realidad años más trade con la tragedia de la Soyuz 11.
Al año siguiente el cosmonauta Alexei Leonov abandonó la nave Voskhod 2, para transformarse así en el primer hombre que realizó una actividad extravehícular, mientras se mantenía flotando, unido a la nave por medio de un “cordón umbilical”, su compañero, Pavel Belyayev, registró la novedosa actividad que se extendió por unos 12 minutos y fue televisada.


La Voskhod 2 completó 26 horas de vuelo, sin embargo, debido a un error de cálculo al aterrizar, los cosmonautas debieron esperar más de dos días para que los rescataran de una zona con espesa vegetación y rodeada de lobos salvajes; fue a partir de esta misión que los rusos incluyeron actividades de supervivencia en los entrenamientos de sus cosmonautas para este tipo de casos que, hasta ahora, no volvió a repetirse.
En 1965 la NASA puso en marcha el programa Gemini, una serie de diez vuelos orbitales tripulados cuyo objetivo sería el de ensayar todas la maniobras necesarias para el programa lunar Apollo, al tiempo que estudiarían la resistencia humana a la permanencia en el espacio.

La cápsula con capacidad para dos astronautas, era lanzada con un cohete Titán, el primer vuelo tripulado tuvo lugar en marzo, la Gemini 3 con los astronautas Virgil Grissom y John Young pudo maniobrar para realizar un cambio en la órbita a voluntad del piloto.
Tres meses después llegaría el turno de la réplica estadounidense para la actividad extravehícular, el astroanuta Edward White fue el primer astronauta americano en salir de su cápsula Gemini 4, con una duración de 36 minutos, White controló sus movimientos sirviéndose de una pistola de gas, realizando una actividad más prolija que la de su par soviético.
Las sucesivas misiones Gemini cumplieron entre los años 1965 y 1966 permanencias cercanas a las dos semanas, realizando encuentros en órbita (Gemini 6 y 7) y acoples con misiles balísticos Agena, lanzados horas antes por un cohete Atlas (Gemini 8 al 12) al tiempo que perfeccionaron y ampliaron las caminatas espaciales sumando experiencia en vuelos y maniobras para el viaje lunar.

Las primeras sondas planetarias

Mientras ambas potencias seguían trabajando intensamente en el proyecto lunar, de manera paralela continuaron con el envío de sondas a los mundos vecinos, así los soviéticos comenzaron a recibir sus primeros éxitos con la exploración de Venus.
En marzo de 1966 la Venera 3 fue la primera sonda en penetrar en la atmósfera de otro mundo y en octubre de 1967 la Venera 4 logró posarse sobre la superficie infernal de Venus, aunque cesó de transmitir antes de llegar al suelo, aplastada por la gran presión y temperatura.

La exploración lunar también fue prioridad para los rusos, con el Lunik 9 lograron, en enero de 1966, el primer aterrizaje suave en nuestro satélite natural y con el Lunik 10 situar en órbita estable una sonda en la Luna en marzo del mismo año.
La NASA, en cambio, focalizó su esfuerzo en perfeccionar el alunizaje suave, para ello contó con las Surveyor, una serie de sondas muy parecidas a lo que luego sería el módulo lunar de las misiones Apollo; el primer descenso lo logró en marzo de 1966, abriendo así definitivamente el camino para que el hombre llegue a pisar nuestro vecino más próximo.

50 años en el espacio : Primera nota

La conquista del aire fue, esencialmente, completada en un tiempo equivalente al de una vida humana; la del espacio no se completará mientras haya mundos por explorar. En estos primeros cincuenta años de exploración espacial la humanidad puso el pie en otro mundo y estiró su mano hacia los planetas más lejanos, con la sólida promesa de avanzar hacia ellos.

Si bien el comienzo de la era del hombre en el espacio está determinado con el lanzamiento del primer satélite artificial, en octubre de 1957, hubo una serie de acontecimientos que provocaron este comienzo; puede decirse que su inicio coincide con el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Las potencias vencedoras de Alemania habían tomado posesión de los misiles A-4 (V-2), fue así como Estados Unidos y la Unión Soviética contaron con este vector para trasladar cargas de pago, para estudios atmosféricos, a una altitud que superaba los 100 km.; un fin que los alemanes ya planeaban sobre el final de la guerra.
El primer misil A-4, que transportó elementos científicos a la alta atmósfera, se elevó el 10 de mayo de 1946, desde White Sands en Nuevo México, este lanzamiento fue seguido por otros que terminaron algunos en éxito y otros en fracaso, sin embargo aportó mucha experiencia en lanzadores de dos etapas.
La tecnología empleada se comunicó a otros países como Francia, Canadá y Japón, despertando así un espíritu de cooperación internacional con un objetivo muy claro; completar los diversos estudios del planeta previstos para 1957, el Año Geofísico Internacional, con satélites artificiales desde la órbita.
Ya el 4 de octubre de 1951 Mikhail Tijonranov, uno de los principales diseñadores de cohetes soviéticos, afirmaba que la tecnología de su país estaba a la par con la de Estados Unidos y que la creación de un satélite artificial era una posibilidad real. Posteriormente durante la conferencia del Año Geofísico Internacional, celebrada en Barcelona en 1956, un delegado soviético declaró que su país lanzaría su satélite para ese emblemático año.

Comienza la carrera espacial

Sin que ninguna de esas afirmaciones haya sido tomada seriamente, el 4 de octubre de 1957 el mundo constató, con gran sorpresa, el lanzamiento y puesta en órbita, por parte de la Unión Soviética, del Sputnik 1, el primer satélite artificial de la Tierra.

Se trataba de un satélite esférico de aluminio, con un diámetro de 58 cm. y un peso de 83 kg. Contenía instrumentos para medir la densidad y la temperatura atmosférica a lo largo de toda su órbita, que oscilaba entre los 227 y 941 km. de altura.
El vehículo lanzador del Sputnik fue un ICBM (Misil Balístico Intercontinental) modificado R.7 o SS-6 Sapwood, según el código de la OTAN, el cual luego pasó a llamarse simplemente A-1 ya que el mismo daría origen a una familia de lanzadores, muy similares entre sí, que mantuvo su línea a lo largo de estos cincuenta años, siendo los vectores de todos los satélites artificiales de la Unión Soviética y de los vehículos tripulados Vostok, Voshkod y Soyuz.
Los lanzadores fueron diagramados y construídos bajo la dirección del Ingeniero Sergei Korolev, considerado como el padre de la cohetería soviética.
Antes de que Estados Unidos pudiera recuperarse de la gran sorpresa de tener un objeto soviético en órbita, los rusos darían el segundo gran golpe en el mismo año; el 3 de noviembre de 1957 el Sputnik 2 era lanzado con el primer ser vivo a bordo, la perra Laika.

El satélite, además de la esfera con los instrumentos para medición de radiación solar, contenía un habitáculo para alojar a la perra, la cual estaría monitoreada por medio de electrodos para medir frecuencias respiratoria y cardíaca.
Laika había sido encontrada en las calles de Moscú; junto a otros perros se le habían practicado diversos test, finalmente fue seleccionada para realizar el viaje orbital. Como la cápsula no tenía mecanismo de recuperación la misma ardió en la atmósfera.
Aunque la historia oficial dice que Laika murió antes del reingreso, al agotarse la provisión de aire, es muy posible que haya muerto aún antes, debido al gran stress del animal y al calor producido durante el lanzamiento, considerando que aún no había sido perfeccionada la aislación térmica del la cápsula.
De todos modos el viaje de Laika aportó muchísimo para que luego viajaran al espacio otros seres vivos regresando sanos y salvos, quedando así abierto el camino para que el hombre conquistara el cosmos, es por eso que Laika es considerada una heroína del espacio y tiene su lugar en el gran monumento a la conquista del espacio en Moscú.
Mientras tanto Estados Unidos se hallaba desesperado por encontrar la forma de ponerse a la par de la Unión Soviética, ya había padecido un estrepitoso fracaso al intentar colocar un satélite Vanguard en órbita, el cohete había estallado en la plataforma el 6 de diciembre de 1957.

A raíz del desastre, la tarea de desarrollar un nuevo lanzador fue puesta en manos del ingeniero Werner Von Braun.

Por fin, la réplica estadounidense a los primeros logros soviéticos llegó el 31 de enero de 1958 cuando, por medio de un cohete Juno, se lanzó el Explorer 1, primer satélite artificial americano; ya con este primer satélite se realizó un interesante descubrimiento científico; un cinturón de radioactividad intensa que rodea al planeta, delimitado por el campo magnético terrestre.

Cada vez más lejos

Con la carrera espacial en marcha ambas potencias espaciales prosiguieron con sus respectivas líneas de satélites orbitales cosechando logros tecnológicos y científicos. Así como el Sputnik 3 prosiguió con la investigación del cinturón de radiación, descubierto por el Explorer, Estados Unidos consiguió poner en órbita algunos satélites de la serie Vanguard, durante los años 1958 y 1959, para estudiar radiaciones y micrometeoritos presentes en la alta atmósfera, así llegamos a agosto de 1959 cuando el Explorer 6 consigue las primeras imágenes de televisión de nuestro planeta.
La Unión Soviética decide arremeter otra vez, ahora su objetivo estaba puesto en la Luna y en los planetas vecinos, a menos de dos años de iniciada la carrera espacial los soviéticos logran hacer llegar a la Luna, el 12 de septiembre de 1959, al primer objeto hecho por el hombre, se trató del Lunik 2, una esfera de 390 kg. con un instrumental que detectó, antes de hacer impacto, la ausencia de campos magnéticos.
Un mes más tarde el Lunik 3, una sonda destinada a sobrevolar nuestro satélite, consiguió las primeras fotografías del lado oculto, la misión fue programada para el momento en que estuviera iluminado por el Sol; la sonda fue arrojada, como por una honda, de vuelta a la Tierra, durante el regreso transmitió las imágenes por radio, aunque una falla en el instrumental provocó pérdida de datos y algunas fotos resultaron borrosas.

Las investigaciones que motivaron tanto el lanzamiento de los primeros seres vivos a la órbita terrestre y las sondas no tripuladas a la Luna perseguían un mismo fin que no tardaría en ponerse de manifiesto; el hombre mismo deseaba conquistar el cosmos y de ser posible cumplir el sueño de generaciones de científicos, inventores y filósofos : poner un pié en la superficie lunar y luego, porque no, llegar a los planetas del sistema solar.

10 septiembre 2007

50 años en el espacio : El Legado

Ya casi se cumplen 50 años del inicio de la carrera espacial , muchos aún se preguntan para qué sirvió y otras voces aún más críticas relativizan los éxitos de la conquista del espacio por el hombre, argumentando que las necesidades de la Tierra son prioritarias.

La tecnología que posibilita al hombre viajar y vivir en el espacio significó una serie de mejoras aplicadas luego en la vida cotidiana actual, utilizamos, todos los días, la tecnología espacial casi sin darnos cuenta.

El reto impuesto por las potencias espaciales para que el hombre sobreviva en el espacio dio origen a un costado mucho menos espectacular, pero más práctico y eso se evidencia en las continuas aplicaciones de esta tecnología en nuestra vida cotidiana, los sectores de la medicina y la industria en general son los más beneficiados. Aquí, solo por mencionar algunos, van algunos ejemplos.

Uno de los primeros retos que las potencias espaciales enfrentaron fueron los cambios fisiológicos que un astronauta experimenta en la ingravidez, éstos obligaron a la creación de instrumentos médicos y sensores cada vez más sensibles y exactos, de una precisión asombrosa para localizar debilidad muscular y descalsificación acelerada de los huesos, el Hospital de Niños de Stanford, en EE.UU. fue el primero en aprovechar la tecnología espacial para utilizar un sistema de telemetría, mediante un sensor inalámbrico para detectar la actividad muscular anormal, las señales emitidas por ese sensor las recibe una simple PC que las convierte en imágenes para el diagnóstico.

Siguiendo en el plano médico, la bicicleta estática que utilizan los astronautas de larga permanencia en las estaciones orbitales, posibilitó la creación del ergómetro, una bicicleta con la que una pierna pedalea más lenta que la otra con el objeto de estudiar la coordinación muscular de las piernas y diagnosticar anomalías de manera muy precoz.

El termómetro infrarrojo, que originalmente se utilizó para chequear la salud de los astronautas en órbita, ahora se aplica en modernos termómetros que se introducen en el conducto auditivo e informa la temperatura corporal en menos de dos segundos.

La medicina cardíaca se benefició con la creación de un dispositivo, implantado en el cuerpo, consistente en cuatro electrodos, que corrige un amplio espectro de anomalías entre la taquicardia y la fibrilación ventricular, y un marcapasos de vanguardia que recibe señales desde un dispositivo externo, la misma tecnología usada para comunicar satélites con sus bases en la Tierra.

El láser, utilizado en satélites para medir distancias, tiene hoy en día muchas aplicaciones terapéuticas como las modernas angioplastías y los tratamientos odontológicos para restaurar piezas dentales.

La industria recibió el aporte de nuevos materiales, entre ellos nuevos vidrios y plásticos que no se rompen ni se rayan, que se utilizaron para los cascos de los astronautas y las cabinas de las naves tripuladas, estos materiales tienen una variada aplicación: vidrios de seguridad para bancos, cascos más livianos y resistentes, anteojos de sol irrompibles, lentes de contacto blandas pero resistentes a las rayaduras.
El tejido de los trajes espaciales para largas actividades extravehículares y el polvillo que transforma la orina en gel, que no irrita la piel, tuvo su inmediata aplicación en los pañales descartables para bebés y en las toallas femeninas, ambos con gran capacidad de absorción.

El no poder utilizar agua corriente en órbita dió origen a otros dos productos que ya se utilizan en la higiene cotidiana en la Tierra : los paños embebidos en una solución para limpiar manos y rostro y en un dentífrico que no requiere agua y no produce espuma, además se puede tragar sin producir daño alguno, el primer dentífrico de estas características que salió a la venta no podía llamarse de otra manera : "NASAdent"
Los tan comentados bolígrafos que escriben en cualquier dirección fueron posibles gracias a un pequeñísimo bombeador, el mismo principio se aplica en unos nuevos microinfusores para los diabéticos, asegurando un suministro de insulina contínuo y parejo.

La tecnología espacial también se metió en la cocina, la técnica para irradiar alimentos para su conservación, el horno a microondas y las bolsas hermétcas para conservar los alimentos en el freezer son claros ejemplos de ellos.

Los actuales corredores de Fórmula 1, los pilotos de aviones de combate y los bomberos utilizan un derivado del traje espacial lunar que asegura una refrigeración contínua dentro del mismo.

El agua corriente de muchos centros urbanos es purificada y potabilizada siguiendo las modernas técnicas que se utilizan en las estaciones orbitales para reciclado, incluso a nivel doméstico.
El revuelo que provocó una bacteria, que no solo pasó todos los controles ascépticos sino que además sobrevió varios años en la Luna, sobre una cámara de TV de la sonda lunar Surveyor, obligó a replantear los controles de esterilización que hoy se aplican en laboratorios y hospitales de todo el mundo.

La empresa Black y Decker fue contratada en su oportunidad por la NASA para perfeccionar herramientas para toma de muestras lunares, pero no desperdició la oportunidad de crear taladros inalámbricos y otras herramientas afines que hoy vemos en cualquier ferretería.

La lista parece interminable y realmente lo es, usted puede leer esta nota gracias a la tecnología informática que recibió un gran impulso de la tecnología espacial que así lo demandaba, recordemos que la computadora de la Apollo 11 solo tenía 300 k. de memoria o sea menos que un jueguito para niños. Pero más allá d ela Internet la globalización llegó mucho antes, a partir de que los satélites posibilitaron las comunicaciones por esta vía transmitiendo audio y video hasta llegar a otras aplicaciones como el muy actual GPS.
Cual será el siguiente paso ? la biotecnología parece ser el próximo eslabón, con la investigación de la formación de cristales protéicos en el espacio, tal vez en un futuro, no tan lejano, se puedan crear fármacos con la misma facilidad y rapidez con que se forman estos cristales de proteínas.

El hombre llegó al espacio hace 50 años desde el lanzamiento del Sputnik 1 en 1957, pero el legado que hoy nos deja es el de un constante avance y mejoras para la vida en la Tierra y, como todo cambio positivo, ya es inevitable y para siempre.

31 julio 2007

2º Reunión del 50º Aniversario de la Carrera Espacial y Día del Amigo


Una vez más los gente de espacial.com y programaespacial.com nos reunimos como ya es costumbre, no solo para conmemorar el año del 50º Aniversario del inicio de la Carrera espacial, desde que se lanzó el Sputnik 1 en octubre de 1957, sino que además recordamos la gran hazaña de la llegada del hombre a la Luna.

Pero por sobre todas las cosas conmemoramos la amistad en el mes del amigo, porque más que compañeros de hobbies somos amigos, lo que alguna vez comenzó como una comunidad virtual en contacto, los foros de espacial.com hoy es un gran grupo humano que comparte aficciones, pero también alegrías (a veces tristezas) y logros personales.

Para estrechar los lazos de la amistad una vez más nos acompañaron a la distancia, nuestros amigos de España, Federico y Pablo y desde Villa la Angostura, en el sur de nuestro país, Roberto; con conexión en vivo mediante, gracias a la tecnología, con imágen y audio !!

Gracias a Leo por traer la laptop y realizar todo lo necesario para establecer una vez más la conexión para hacer una gran reunión ue se pudo ver, en vivo, vía Internet !

Demás está decirles que fue un grato momento, un buen almuerzo que, como siempre, se extiende hasta pasadas las cinco de la tarde y por cuya mesa pasan los temas más dispares, desde el tema espacial hasta la realidad nacional e internacional, aunque nos hacemos los serios en los foros, la gente que concurrió a este pintotoresco restaurant de Palermos en Buenos Aires, no dejó de mirar a esta mesa de locos que no paraba de hacer bromas y parodias, pero sin dejar d epasar un gran moemnto brindando permanentemente por la amistad.

El menú ? bien argentino ! un fantástico asado regado con el mejor vino tinto de la casa (salud !)

FELIZ DIA DEL AMIGO !

23 abril 2007

Reunión espacial 50º Aniversario del Sputnik


Los fanáticos de espacial.com nos reunimos una vez más para que nuestros encuentros virtuales de los foros se transformen en reales, esta práctica la venimos realizando desde abril de 2002, fecha de nuestra primera reunión y a partir de allí nos encontramos cuatro veces al año para conmemorar acontecimientos espaciales y por supuesto forjar una relación de amistad que muchos ya disfrutamos.
Normalmente nos reunimos en abril (aniversario de Gagarin el primer hombre en el epsacio), julio (Día del amigo y aniversario del hombre en la Luna), octubre (aniversario del sputnik, este año son 50 !!) y diciembre para cerrar el año.
Como este es el año del 50º Aniversario del inicio de la carrera espacial, desde el lanzamiento del Sputnik 1 en 1957, decidimos tender un puente a nuestros amigos del foro que por encontrarse lejos no pudieron venir.
Así que, como pueden ver en la foto, decidimos hacer una reunión On Line en donde los que se conectaron pudieron vernos en directo e intercambiar con nostros mensajes por chat.

Roberto Solans, como muchos otros amigos distantes, nos saluda On line desde Villa La Angostura.

Una verdadera fiesta espacial y por supuesto de la amistad que, seguramente, se repetirá a lo largo de todo este año tan especial (y espacial ! jaja!)

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