19 febrero 2007

16º Aniversario de la caída de la Salyut 7 en Argentina


Este año se cumplieron dieciseis años de la caída de la estación espacial Salyut 7 en territorio argentino, la vieja antecesora directa de la estación MIR cayó en una accidentada trayectoria el 9 de febrero de 1991, luego de haber orbitado la Tierra por más de nueve años, tres más de los previstos.

Les propongo recorrer su historia al tiempo de ver fotos de algunos restos recuperados que cayeron sobre nuestro país.


Tanque esférico de combustible perteneciente a la Salyut 7, hallado en Entre Ríos

La última estación de la serie Salyut (que significa saludo) albergó a once tripulaciones, entre los cuales se encontraron la segunda mujer en el espacio Sveltana Savistkaya, que también fue la primera mujer en volar dos veces y efectuar una actividad extravehicular, también hubo varios cosmonautas de otros países como Jean Loup Chretién, de Francia y Rakesh Sharma, de India, y antes de ser reemplazada por la MIR, sirvió como base de numerosos experimentos y pilar para batir récords de permanencia en el espacio.

La Salyut 7 tiene bastante de la historia de los vuelos espaciales tripulados en su haber y antes de los detalles de su destino final daremos un vistazo de su trayectoria en sus años de vida útil que tuvo, y un poco más también.

Al mejor estilo de los rusos, la Salyut 7 fue lanzada el 2 de abril de 1982, bajo el más estricto secreto, mediante un cohete protón D-1, su utilidad era reemplazar a la Salyut 6 que tan buena performance había tenido, poseía dos puertos de acople para naves tripuladas Soyuz y cargueros Progress, una longitud de 14 metros y un peso de 80 toneladas.


Circuitos y transistores de la Salyut 7 expuestos en el observatorio de Oro Verde, Entre Ríos

La primera tripulación que habitó la Salyut 7 fue la de la Soyuz T-5, integrada por el novato Anatoly Berezovoi y Valentín Lebedev, que ya había volado en la Soyuz 13, los cosmonautas despegaron el 13 de mayo de 1982 llegando a la estación dos días después, listos para batir un nuevo récord, además de realizar experimentos en astrofísica y astronomía.

Al mes siguiente, el 25 de junio, llegan a la Salyut 7 nuevos cosmonautas, se trata de la tripulación de la Soyuz T-6 integrada por Vladimir Dzanibekov, veterano de dos vuelos anteriores, Alexander Ivanchenov con un vuelo y el novato y astronauta de la ESA, el francés Jean Loup Chretién, durante los siguientes siete días, estos tres cosmonautas comparten trabajos y estadía en la Salyut junto con Berezovoi y Lebedev, que estaban buscando romper el récord de permanencia.

Circuito del tablero de comunicaciones de la Salyut 7


Detalle del mismo circuito exhibiendo su protocolo de comunicación BIP 10, para modular y demodular señales analógicas y digitales

El 20 de agosto la tripulación vuelve a cambiar, llega la Soyuz T-7 integrada por Leonid Popov, veterano de dos vuelos anteriores, y los novatos Alexander Serebrov y Sveltana Savistkaya, esta tripulación también permanecería en la Salyut por siete días, acompañando a los de la Soyuz T-5 que aún deberían cumplir 120 días más.

A pesar de las breves estadías de estas dos tripulaciones se aprovechaba muy bien el tiempo en la elaboración experimental de cristales de silicio en los microhornos que la Salyut tenía, favorecida por la microgravedad.

Récord espacial
Finalmente tras 211 días en el espacio, el 10 de diciembre de 1982, Berezovoi y Lebedev retornaron a la Tierra trayendo muchos resultados de los experimentos y un nuevo récord de permanencia, con el final de esta misión se cerraba el primer capítulo de la vida de la Salyut 7.

El siguiente año sería un poco accidentado para la Salyut y sus tripulantes, los cosmonautas Vladimir Titov, Guennadi Strekalov y Alexander Serebrov que recientemente había estado en la estación, integraban la tripulación de la Soyuz T-8 y estaba dispuesta a batir el récord de Berezovoi y Lebedev, despegaron en la madrugada del 20 de abril de 1983, pero los controles de alineación fallaron apenas llegaron a la órbita terrestre, al intentar corregir esa falla se había empleado demasiado combustible y energía eléctrica y se habían excedido los límites de seguridad para intentar acoplarse a la Salyut, por lo que se decidió abortar.

Fragmento de una cubierta de escotilla de la Salyut

La misión luego de dos días en el espacio, se sabe que la Soyuz eyectó una pequeña cápsula, antes de reingresar a la atmósfera, ignorándose su propósito y contenido.

Con uno de los tanques de la Salyut 7


Por este hueco de filtró aire caliente durante la reentrada en la atmósfera fundiendo parte de la esfera

Ya había transcurrido la mitad del año 1983 y la salyut 7 seguía deshabitada, hasta que la Soyuz T-9 al mando de Vladimir Liakhov y Alexander Alexandrov pusieron rumbo a la Salyut el 27 de junio. Hubo mucha incertidumbre durante las maniobras de acople, debido al fracaso anterior, ya que la Salyut requería mantenimiento y fracasar de nuevo sería catastrófico, pero el acople se realizó exitosamente.

Una vez llegados Liakhov y Alexandrov se encontraron con un nuevo módulo acoplado a la Salyut 7, se trataba del satélite Kosmos 1443, de trece metros de longitud, poseía una forma cónica y le agregaba a la Salyut 7, 50 metros cúbicos de capacidad, a los 90 que ya tenía la Salyut 7, para desarrollar experimentos y para vivienda, los cosmonautas llamaron a este módulo la "habitación extra", fue una manera de experimentar el agregado de módulos que luego se realizarían con la estación MIR.

No es un paisaje lunar, es un detalle del casco de la Salyut 7 acribillado por micrometeoritos

El complejo Kosmos-Salyut-Soyuz, formaba lo que muchos llamaron el tren espacial, y así se mantuvo hasta el 19 de septiembre, ya que se necesitaba ese lugar parael acople de la Soyuz T-10 que llegaría en unos días. El Kosmos 1443 se separó de la Salyut y retornó a la Tierra consumiéndose en la atmósfera, pero previo a eso había soltado una pequeña cápsula conteniendo films secretos que fue recuperada en Asia Central.

El relevo de la Soyuz T-9 no se pude llevar a cabor. La Soyuz T-10 integrada por Titov y Strekalov, que ya habían estado en la fracasada Soyuz T-8, estaba a punto de despegar el 26 de septiembre pocos días después del retorno del Kosmos, cuando una violenta explosión incendió el pad de lanzamiento y amenazaba con matar a los ocupantes del mismo, la pericia de Titov hizo que activara la torre de escape y eyectara la cápsula lejos del cohete siniestrado, un sistema similar al de los cohetes Saturno V que llevaba las naves Apollo a la Luna, la misión se abortó pero los cosmonautas salieron ilesos.


Botonera y restos del tablero de comunicaciones

Este accidente motivó que los tripulantes de la Salyut se quedaran sin nave de relevo, por lo tanto tuvieron que retornar a la Tierra, con las ganas de batir el récord de permanencia, el día 23 de noviembre, tras 150 días en el espacio.

Tripulación internacional

Una nueva Soyuz, llamada Soyuz T-10b tripulada por Leonid Kizim, Vladimir Soloviev y Oleg Atkov llega a la Salyut el 10 de febrero de 1984 con el objetivo de imponer otra marca de permanencia espacial. Durante su estadía reciben a la tripulación internacional de la Soyuz T-11, integrada por Yuri Malishev, Guennadi Strekalov y Rakesh Sharma, el primer cosmonauta indú, que colaboró con la medicina espacial, al incorporar técnicas de meditación para contrarrestar los efectos nocivos de la falta de gravedad, permanecen siete días durante el mes de abril.

La siguiente tripulación visitante, la Soyuz T-12, llegados el 18 de julio, llevaría nuevamente a la Salyut 7 a Vladimir Dzanibekov y a Sveltana Savistkaya, junto a Igor Volk, por primera vez seis cosmonautas habitan la Salyut 7, esta tripulación permanece diez días y entre los seis conformaron el grupo más experimentado que habitó esta estación espacial, la tripulación Soyuz T-10 por la larga permanencia que estaba cumpliendo y la T-12 por su experiencia en varios viajes anteriores.

La tripulación de la Soyuz T-12 retornó a la Tierra el 29 de julio y la T-10b el 2 de octubre logrando 237 días de permanencia en el espacio, un nuevo récord y un cierre exitoso de este año.

Tornillo de ajuste para el cierre de la escotilla de acceso

El 7 de marzo de 1985 un problema inesperado amenazaba a la Salyut 7, ese día sin ninguna causa aparente se había perdido todo contacto con la estación, si bien no había ningún cosmonauta a bordo, la situación era grave, los intentos por restablecer el contacto era inútiles, la Salyut erraba muda por el espacio, al no conocer su posición todo intento por acoplarse a ella sería un fracaso, pero los rusos no querían resignarse a perderla, ya que consideraban que aún no había terminado su vida útil.

El 6 de Junio se lanzó una misión de rescate, la Soyuz T-13 integrada por Vladimir Dzanibekov y Viktor Savinik, poseía sistemas novedosos para realizar el acople, como por ejemplo un telémetro láser que permitía acoplarse a la Salyut 7 incluso en el lado nocturno de la órbita terrestre. Los experimentados cosmonautas acoplaron en la Salyut dos días después y se trasladaron a su interior, allí se encontraron con una Salyut 7 oscura y con una temperatura ambiente de dos grados bajo cero.

Muy abrigados y con linternas descubrieron que la falla se había originado en un sensor que posibilitaba la carga de la células de energía por medios de los paneles solares, al fallar ese sensor las baterías estaban vacías y consecuentemente, los sistemas de vida sin funcionar.

Habiendo reparado este problema la vida volvía de a poco en la estación, para el 13 de junio los sistemas de propulsión volvían a operar, y tres días más tarde al agua circulaba por las tuberías derritiendo todo el hielo que se había formado, también se habían restablecido las comunicaciones.

El 17 de septiembre una nueva tripulación, la Soyuz T-14, fue lanzada rumbo a la Salyut para elaborar nuevos experimentos junto con los de la T-13 que ya la había rescatado. Estaba integrada por Vladimir Vasyutin, Georgi Grechko y Alexander Volkov.

Luego de 60 días el comandante Vasyutin comenzó a experimentar malestares y debió regresar a la Tierra, en la Salyut quedarían Volkov y Savinik para completar la misión experimental que se prolongó hasta el 29 de noviembre cuando regresaron.

El año 1986 arrancó con la Salyut deshabitada, otra vez, pero con una gran novedad, sería su último año, el 20 de febrero la MIR su sucesora era lanzada al espacio y pronto su primera tripulación estaría trabajando en ella, la Soyuz T-15 integrada por Leonid Kizim y Vladimir Soloviev, pero mientras estaban en la MIR le hicieron una visita a la Salyut 7.

Así fue como por primera vez en la historia espacial una tripulación visitaba dos estaciones espaciales, Kizim y Soloviev estuvieron en la Salyut 7. desde el 6 de mayo hasta el 25 de junio de 1986, luego retornaron al MIR, fue la última vez que la Salyut albergó cosmonautas.

Una noticia más de la Salyut 7

Mientras en la MIR se sucedían los primeros éxitos, la Salyut 7 continuaba en órbita sin tripulantes, hasta que su vida útil terminó en 1991 y los rusos decidieron sacarla de órbita, el 9 de febrero de 1991 la Salyut 7 reingresaría a la atmósfera y se desintegraría.

La vieja estación estaba destinada a caer en el Pacífico sur al término de su vida útil, pero los controladores rusos se vieron en problemas y no pudieron impedir que la madrugada del 9 de febrero, los restos de la nave regaran una larga lonja del centro de la Argentina, especialmente en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.

El astrónomo Luis Trumper, presidente de la Asocieción Entrerriana de Astronomía (AEA), fue el responsable directo de la recuperación de los restos, según él, los más grandes de la desintegración cayeron en un campo de la localidad de El Chañar, en el norte de Entre Ríos, y fueron recuperados por el gobierno provincial quien los cedió a la AEA para que fueran exhibidos al público en su sede.


Observatorio de Oro Verde, Entre Ríos, donde se hallan algunos restos de la estación, a la izquierda la escotilla para las actividades extravehículares

Trumper detalla que, entre otros escombros, pueden verse circuitos eléctricos, una ventana de lo que parece ser vidrio muy grueso y la escotilla completa, por la que pasaron todos los huéspedes de la Salyut 7, incluida Svetlana Savitskaya, la primera mujer en habitar una estación espacial. Los restos se pueden ver en el Observatorio de Oro Verde a 10 Km. de Paraná en Entre Ríos, participantes de un capítulo más de la historia de los vuelos tripulados, sinceramente es imperdible para quienes puedan acercarse hasta allí.

Oscar Turone
Otro que atesora en su domicilio particular del barrio de Liniers, en la ciudad de Buenos Aires, algunos restos de la vieja Salyut, es el especialista en meteorítica Oscar Turone ex-miembo de LIADA (Liga Iberoamericana De Astronomía).

Datos de la estación Salyut 7

Largo total : 14.4 mts.
Diámetro : 4.2 mts.
Peso : 20 Ton.
Inclinación de la órbita : 51º 6'
Perigeo : 279 Km.
Apogeo : 284 Km.

Las fotos fueron tomadas por Roberto Solans, editor de espacial.com durante una reunión de los integrantes de Contacto con Oscar Turone, gracias a ellos reconstruímos esta historia.

8 comentarios:

Luis Mansilla dijo...

Que bueno recordar ese hecho notable también para nosotros los habitantes de Rosario, ya que esa noche muy tarde -luego de un trabajo de hacer un nuevo adaptador acople entre el telescopio y mi cámara Fujica- nos encontramos con el Dr. Roberto Aquilano varios miembros del Observatorio Cristo Rey, y fue durante una charla y chopeada en la vereda del Bar Lido, que pudimos ver ese increible paso de miles de trazas brillantes que cubrieron el 50% del cielo visible en medio de la Avda. San Martín al 3100. Lo cubrieron en ancho y en largo. Duró muchisimos segundos, cuando los primeros casi llegaban al otro extremos se veían sobre nostros los últimos.

Pasaban como en grupos de grandes y muy brillantes meteoros en vuelo horizontal, y pasaban los segundos y seguían nuevas oleadas de objetos de todo brillo que cruzaron en diagonal la totalidad de la gran avenida desde el cenit -ya que no tapaba el edificio del bar- hasta desaparecer en los árboles y edificación a unos aprox. 75 metros de distancia.

Fue algo increible hasta resulta casi imposible de describir por la cantidad y el brillo mostrado, nada comparable a algo conocido por mi. Ni sabíamos nada de lo que pasaba en ese instante, solo atinamos a verlo y sacarle una foto con la cámara con lente normal en mano, sin poder ajustar nada de nada (ni fijarse de la velocidad, ni el diafragma y menos cambiar de lente a un gran angular). Solo se ven un par de trazos en forma de arco por el movimiento de la cámara más que del movimiento de los meteoros. Al rato caimos en la cuenta que la Salyut 7 debía caer el día siguiente en el Índico -si no mal recuerdo-.

Revelamos y procesamos esta toma y la publicó la mañana siguiente el diario La Capital de Rosario con la foto de un cronista de una escotilla o algo parecido -circular- caido en Capitan Bermudez (al norte de Rosario-muy cerca). En realidad nuestra foto no representa para nada lo visto, es solo un pequeño testimonio.
A los días nos regalan de Granadero Baigorria (pegado a límite de Rosario al norte) un trozo de unos 10 cm de material muy ligero de la nave que perforó un tanque de agua.

Durante esa noche aprovechamos a hacer un seguimiento de la trayectoria y tratar de determinar el punto de caida. Nos pusimos en contacto con los medios, los radioaficionados y otros colegas para ver más de ello en esas horas y los días siguientes. Fue muy lindo el trabajo hecho entonces que cerró con un artículo en nuestra revista impresa "APEX" del Observatorio Cristo Rey.

Muy bueno fue esta recordación, gracias Diego.
Saludos, Luis Mansilla.

Marcia Costa dijo...

Nunca lo he podido olvidar... años antes pasé varios días tratando de ver al Halley y por la nubosidad sólo dos veces lo divisé, diminuto e insignificante ¡¡fue una desilusión!!, sin embargo, esa noche de 1991, me encontraba con una amiga en mi casa en la ciudad de Valdivia, Chile... manteníamos una amena conversación al tenor de unos pisco sour, y a través del ventanal, se nos aparece un cometa gigante, lleno de estrellas, hermosísimo... incrédulas salimos al jardín a observar su itinerario, avanzaba muy lento (esa era nuestra percepción) y lo vimos caer según nosotras, unos pocos km hacia al este.
Al día siguiente, no apareció nada en las noticias, y casi no me atreví a comentar mucho, pues seguro me dirían que era efecto de los pisco sour, afortunadamente, al día subsiguiente salió la noticia en la prensa, había caído cerca de Neuquén….
Marcia Costa
mcosta@uach.cl

Anónimo dijo...

yo estaba pescando en el club de pescadores de Rosario de cara al río, cuando de repente a nuesttras espaldas vimos lo que en ese momento descibimos como un "fuego artificial que no se apagaba", por esos días estaba la guerra del golfo y por nuestras cabezas corrieron hipotesis que iban desde la guerra de misiles intercontinentales hasta la voladura de la fabrica de armas apostada en esa epoca en lagos y regimiento once,,, para colmo cuando esos "fuegos" estaban a la altura del cenit comenzamos a oir explosiones, que despues dedujimos eran explosiones sónicas,,, pero lo extraño era que esas explosiones provenían desde el horizonte y no desde el cenit que era donde nosotros veíamos al meteoro.
Un escenario increible, el río de noche con esos objetos incandescentes cayendo en una forma que no nos entraba en la cabeza.
Y pensar que gente se viajó todo para ver caer la Mir para finalmente no poder ver ni un fosforito.
Todavía hoy cuento la anécdota y muchos no me creen.

Saludos, Otto de Rosario.

Anónimo dijo...

Hermoso recuerdo, me hallaba yo trabajando en Jefatura de Policía de Federal, Entre Rios, cuando llevaron los restos del satelite a en la caja de un camión, aquella noche me costó bastante, pero me quede con una plaqueta del satelite como souvenir...

Anónimo dijo...

Yo lo vi desde Rafael Calzada. Provincia de Bs.AS. esa noche hacía mucho calor para irse a dormir estabamos en la vereda con dos amigos y vimos el impresionante espectáculo multicolor, el cielo se iluminó de repente, no se oyó ningún sonido. Lo extraño es que no hubo ninguna advertencia de que podría suceder. Los dinosaurios habrán visto algo similar, pero aún mucho mas enorme. Nosotros lo podemos contar.

Pascual y Asoc dijo...

Soy de Firmat (Santa Fe). Estaba por dormirme cuando empecé a sentir una vibración que (me pareció) que venía del teatro que está pegado a mi casa que tiene un sótano con piso de madera que actúa como caja de resonancia. Fue un sonido de baja frecuencia parecido al que produce un rayo después del estallido pero que duró varios segundos de forma constante. Mis viejos sintieron que vibraron los vidrios. Les dije que pongan la radio porque podía ser un terremoto en alguna parte (no estamos en zona sísmica pero fue lo primero que se me ocurrió). Escuchamos un rato y no dijeron nada.

Al otro día nos enteramos de lo sucedido y que algunos pedazos los habían llevado a la comisaría de Firmat. Hablé con un amigo que vio como las bolas de fuego se iban partiendo en el cielo antes de que se escuchara el ruido. También me contaron que aparecieron más pedazos meses más tarde en la época de la cosecha. Saludos y gracias por la nota.

Bienvenidos al Desvelo dijo...

Hola amigos,
a raíz de este meteorito que cayó en Rusia me vino a la memoria lo de febrero de 1991 en UCACHA. Tarde ya, después de tomar algo fresco en la Sociedad Italiana, junto al Rafa y al Juan, vemos que haciá el sur por encima de los eucaliptus del ferrocarril se ve una luz que viene en nuestra dirección. Lo primero que pensé fue que era un meteorito, otro de los parroquianos dijo que era un globo de esos que se tiran en navidad, no faltó el que grito "Un plato volador". La cuestión fue que durante unos minutos el cielo se convirtió en un espectáculo hermoso de luz y color. Nunca más vi algo parecido. Fue emocionante. Estuvimos más de dos horas hablando de lo visto y sacando conjeturas de que era. Recién al otro día supimos que eran los restos de la Estación Espacial Rusa que habían ingresado a la atmósfera terrestr y que ese pedazo había caído cerca de Rosario. Saludos desde UCACHA, provincia de Córdoba

Anónimo dijo...

Estábamos en un campo cenando con amigos y los perros comenzaron a ladrar, el dueño salio pensando que se trataba de alguna visita, dijo, que raro... por la hora y el lugar alejado de la ciudad.

Ya desde afuera comenzó a llamarnos a los gritos, vengan, vengan, miren esto en el cielo, al principio era una bola naranja en el horizonte que venia hacia nosotros y luego como a los + o - 35º comenzó a desintegrarse como fuegos artificiales y se empezó a escuchar un zumbido acreciente, cuando los restos pasaban por encima nuestro y el zumbido fuerte hubo unas explosiones pero no secas mas bien con reverberancia muy a lo lejos.

Jamas lo olvidare, creo que duró cerca de minuto y medio pero nos pareció eterno.

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