30 diciembre 2008

La Soyuz TMA-14 ya tiene patch

La Agencia Espacial Rusa anunció hoy al ganador en el concurso de patchs para la próxima Soyuz TMA-14, se trata en realidad de una ganadora, su nombre es Anna Chibiskova, de doce años, de Moscú, Rusia y el concepto que se usará para el patch es el siguiente :



El segundo lugar le corresponde a Kaitlin Riley, de doce años, de Estados Unidos (este era uno de mis favoritos) :

Y el tercer lugar para Pyatkin Stanislav de once años, de Rusia :


Personalmente, más allá del resultado, creo que fue una buena iniciativa para encarar el año 2009 con una política más abierta hacia todos los países con tecnología espacial, sean o no socios en la Estación Espacial Internacional, ya que el concurso fue abierto a todos los niños del mundo.

Ojalá que el 2009 sea un año de mayor apertura y cooperación internacional y por supuesto con muchos vuelos espaciales !

28 diciembre 2008

Carta desde el Centro Espacial Kennedy !

Durante los días 7, 8 y 9 de noviembre de 2008 ce celebró en el Centro Espacial Kennedy el Show de Autógrafos y Memorabilia de Astronautas que convocó a muchos astronautas de la época dorada de la conquista espacial.
Tuve la suerte de tener a un amigo, casi de casualidad, allí que trabajó durante un tiempo en un local de comidas rápidas dentro del KSC llamado "Lunch Pad", como se hizo de un tiempo libre para acudir a uno de estos tres días, se hizo de un autógrafo (dos en realidad) del ex -astronauta de la NASA William Pogue y gentilmente me envió uno. (Gracias Daniel !!).

Autógrafo de William Pogue

Pogue formó parte de la última tripulación del Skylab; llamada "Skylab 3" por ser la tercera misión tripulada, aunque oficialmente se llamó "Skylab 4" por ser el cuarto lanzamiento del programa. Pasó 84 días en órbita desde noviembre de 1973 hasta febrero de 1974.

Junto a sus compañeros Gerald Carr y Edward Gibson protagonizó un pequeño motín espacial al verse atiborrados de tareas, sin pausa, por parte de la gente de Control de Misión y cortaron las comunicaciones por 48 horas, por supuesto que eso les valió a los tres astronautas no volar nunca más. Aunque como veterano se reinvindicó al trabajar en relaciones públicas de la NASA.

De mi colección : Patch del Skylab 3 (Oficialmente Skylab 4) el vuelo donde participó Pogue.


De paso les quiero mostrar el "Lunch pad" donde trabajó hasta hace poco mi amigo Daniel y unas servilletas hechas con papel reciclado, enviadas junto con la foto, con el logo característico del lugar.


Biografía oficial de William Pogue

27 diciembre 2008

Aniversario del PADE

El PADE (Paquete Argentino de Experimentos) fue el primer contenedor de su tipo con experimentos, de origen argentino, que voló al espacio, la Asociación Argentina de Tecnología Espacial (AATE) fue la encargada de dirigir el proyecto para centralizar todos los experimentos provenientes de diversas instituciones como la UTN, la Universidad Nacional del Comahue, INTA y CITEFA.

Durante este mes se cumplieron siete años de aquel histórico vuelo, como encargado de la difusión del mismo en aquel entonces, quisiera recordarlo.

El PADE en el taller de integración del Centro Espacial Kennedy. Septiembre 2001

Este contenedor diseñado para viajar en la bodega del transbordador espacial se utiliza para albergar experimentos que serán sometidos a la ingravidez del espacio, mientras se halla en órbita, el PADE viajó a bordo del transbordador Endeavour mientras cumplía su misión STS-108, acoplado a la Estación Espacial Internacional efectuando el relevo de expediciones permanentes en la misma.


El PADE visto desde la ventanilla del Endeavour. Diciembre 2001.

Otra vista del PADE en el espacio, la nave rusa Soyuz tapa la mayor parte de la bodega del Endeavour. Diciembre 2001.

El contenedor estuvo expuesto al vacío espacial con sus experimentos activados desde el 5 al 17 de diciembre de 2001.

La historia del PADE tiene un sinfín de sobresaltos, según contó varias veces el investigador argentino Pablo De León, presidente de la AATE, ya que el contenedor comenzó a ser ensamblado aquel fatídico 11 de septiembre de 2001, cuando el ataque terrorista a las Torres Gemelas en Nueva York (curiosamente el ex-astronauta y caminate lunar Charles Duke, de Apollo 16, se hallaba de visita en nuestro país) y una vez regresado a Tierra las dificultades económicas propias de nuestro país con la consiguiente devaluación y estallido social hacían poco menos que imposible repatriar el PADE.

Felizmente el PADE regresó al país y pudo ser expuesto, en marzo de 2002, en el Planetario de la Ciudad de Buenos Aires, junto con sus primeros resultados científicos.

El PADE en el Planetario de la Ciudad de Buenos Aires. Marzo de 2002.

Pablo De León inagura la disertación en el Planetario.




















Néstor Body y Alejandro Alvarez, dos de los participantes de los experimentos que volaron a bordo del PADE exponen sus resultados en el Planetario.

Con Pablo De León y el PADE en el Planetario. Marzo de 2002.

Además de visitar varios medios de noticias tuve el privilegio de hacerme de una de las tantas banderas argentinas que la AATE entregó como reconocimiento a los participantes del proyecto, estas banderas son unos de los pocos objetos que volaron al espacio y hoy están en manos privadas. Certificado de participación con una de las tantas banderas argentinas que voló al espacio dentro del contenedor PADE en la bodega del Endeavour misión STS-108.

También tuve la suerte de poder acercar otra de las banderas al periodista y conductor Julio Lagos, quien por aquel entonces tenía un programa en la FM Aspen y además de difundir el proyecto, siempre fue un periodista muy entusiasmado con los logros espaciales, por eso fue muy gratificante conocerlo en persona.

Con Julio Lagos en la FM Aspen 102. Abril de 2002.

El PADE fue el primero y hasta ahora único contenedor de su tipo argentino y de toda Latinoamérica, es por eso que recordar esta empresa nos debe motivar para realizar otras, porque este testimonio nos demuestra que se puede (y debemos) estar a la altura de estos tiempos. La investigación espacial es de todos y para todos, solo debemos avanzar hacia la meta.

Más sobre el Proyecto PADE

Video del PADE en el espacio





23 diciembre 2008

Apollo 8 : Navidad en la Luna

A finales de la década del 60 la carrera por llegar a la Luna, estaba en la recta final, mientras que en los Estados Unidos se había superado la tragedia del Apollo 1, que les costó la vida a sus tres tripulantes mientras realizaban un ensayo en tierra, la Unión Soviética revelaba con cuentagotas sus logros para alcanzar la Luna y publicitaba sus vuelos cuando ya habían finalizado.

Con los ensayos previos que ambas potencias habían realizado, con o sin tripulantes, parecía que cualquiera de los dos en cualquier momento pondría un pie en nuestro satélite, uno de los determinantes en esta carrera sería la puesta a punto del cohete impulsor que llevaría a la nave lunar a su destino.

En marzo de 1967, satélites espías americanos habían logrado fotografiar la base de lanzamiento Baikonur, en Rusia. Esas primeras fotos revelaron un cohete de más de cien metros de alto, luego llamado G-1, con una estructura similar a los que lanzan a las naves Soyuz, pero en las siguientes pasadas del satélite la plataforma estaba en llamas y el cohete destruido, se evidenciaba que los rusos tenían problemas con su cohete impulsor lunar, aunque ya habían logrado poner en órbita lunar naves Zond, no tripuladas.



El año 1968 sería un año muy particular en la historia de los vuelos tripulados y en la historia del mundo en general, sería el año de la guerra del Viet-Nam, de los disturbios en Europa conocidos como el Mayo Francés, de los asesinatos de Bob Kennedy y Martin Luther King.
Pero también sería recordado como el año en que Estados Unidos ganó la primera etapa en la carrera lunar, lograría poner en su órbita a tres astronautas por primera vez.

Los preparativos de los rusos para alcanzar la Luna había cambiado las prioridades de la NASA, durante el 68 necesitaba concretar la puesta a punto del cohete Saturno V y algunos tests de la cápsula Apollo, tripulados, primero en órbita terrestre y luego en órbita lunar.




El plan original de pruebas de la NASA consistía en tres vuelos orbitales terrestres, primero iría solo la cápsula Apollo y en los otros dos se probaría al módulo lunar en órbitas cada vez más altas.

Mientras que la empresa contratista Rockwell ya había entregado a la NASA el módulo de mando y servicio donde viajarían los astronautas, la empresa Grumman tenía considerables retrasos para la entrega del módulo lunar, esos retrasos sumados al descubrimiento de que los rusos tenían una posibilidad de orbitar la Luna para octubre cambiaron drásticamente el plan, antes de que la primera Apollo tripulada (Apollo 7) despegara.

Luego de intensas planificaciones llevadas adelante en tiempo récord, la NASA anunció a la prensa y al mundo que en octubre despegaría la primera misión tripulada Apollo y que dependiendo de sus resultados la siguiente misión planificada para diciembre orbitaría la Luna, esa movida jugaría en favor de la Grumman que tendría más tiempo para terminar el módulo lunar y en favor de la NASA que daría un gran golpe al mundo orbitando la luna antes que los rusos, quienes para ese entonces ya habían hecho un vuelo circunlunar no tripulado con la cápsula Zond 5, una Soyuz modificada a tal efecto.

El contexto histórico mundial que rodeaba a este evento no podía ser más desfavorable, mientras la NASA mostraba por primera vez el despegue del cohete más grande del mundo, el Saturno V, sin tripulantes, el 4 de abril de 1968, al mismo tiempo, en Menphis el líder antirracial Martin Luther King era asesinado en el balcón de un hotel, sin duda era un año difícil, pero ya se estaban jugando para el éxito de esta misión, muy necesario para llegar primeros a alunizar.




Sin dudas los astronautas que participarían en esta misión deberían ser muy selectos, según Deke Slayton el director de la oficina de los vuelos tripulados, todos estaban capacitados.

La rotación de vuelos indicaba que para esta misión estarían los astronautas James Mc Divitt, David Scott y Rusty Schweickart, pero ellos se estaban entrenando para usar el módulo lunar que aún no estaba listo y no iría en esta misión.


Haciendo un enroque de tripulaciones, Slayton de común acuerdo con ambos comandantes, resolvió pasarlos a un vuelo posterior y llamar a Frank Borman como comandante, James Lovell como piloto del módulo de mando y William Anders como piloto del módulo lunar, que si bien no estaba, realizaría muchas tareas de apoyo con Lovell una vez que orbitaran la Luna.



Borman y Lovell ya habían volado juntos en la misión Gemini 7, cumpliendo un histórico récord de catorce días en órbita, esa misión los había convertido en buenos amigos, por eso Borman, que como comandante puede elegir a su tripulación, resolvió llamar a Lovell, éste siendo piloto del módulo de mando aceptó, ya que se aseguraba ser el comandante de una misión Apollo posterior y por ende podría caminar en la Luna.


William Anders era un novato pero había sido suplente en algunos de los vuelos Gemini, tenía muy buenas referencias y Borman lo incluyó en el equipo.


El público se había entusiasmado mucho con esta misión y con los astronautas, no fueron pocos los que relacionaron a esta misión circunlunar con el viaje que alguna vez imaginó Julio Verne, en su novela Viaje a la Luna, los tres astronautas de su historia se llamaban Barbican, Nicholl y Ardan, muy parecidos a Borman, Lovell y Anders. Ambas misiones despegaron en diciembre desde la península de Florida y ambas orbitaron la Luna para luego amerizar en el Océano Pacífico.


El entusiasmo "verniano" llegó a los astronautas que llegaron a solicitarle a la NASA ponerle el nombre de Columbia a la nave Apollo, como la de Verne, pero la agencia contestó con un rotundo "No" .


James Lovell fue el encargado de diseñar el emblema de la misión, representa el nº 8 de la misión al mismo tiempo que grafica la trayectoria de la nave en torno a la Tierra y luego en torno a la Luna, para luego volver a nuestro planeta, la NASA una vez que aprobó el diseño entregó el dibujo a un artista para terminar de darle forma e identicar a la misión.

Apollo 8 no solo se limitaría a orbitar la Luna, debería describir diez revoluciones en torno al satélite y durante ese tiempo confeccionar un mapeo en busca de zonas de alunizaje para las futuras misiones.


Por fin, el momento llegó, el 21 de diciembre de 1968, rugía el cohete Saturno V, por primera vez con astronautas a bordo, llevando a módulo a la órbita terrestre, una vez allí la tercera etapa del cohete dio un nuevo impulso y empujó a Apollo 8 a la Luna.
Borman , Lovell y Anders estaban haciendo historia, era la primera vez que el hombre podría ver su planeta de origen, completo, desde el espacio y además este viaje de tres días haría llegar a Apollo 8 a la luna para otra fecha representativa, el 24 de diciembre.


Durante el viaje los tripulantes realizaron con total normalidad las tareas de rutina que comprendían el chequeo permanente del módulo de servicio, Lovell complementaba las tareas de navegación con Anders utilizando un sextante para localizar estrellas y así confirmar los datos de las computadoras de a bordo, el arte de utilizar el sextante en el espacio lo había aprendido de Buzz Aldrin, su compañero en la Gemini 12.

Al día de hoy los astronautas recuerdan dos anécdotas memorables, la primera se había dado apenas estaban abandonando la órbita terrestre, mientras se sacaban los trajes presurizados, Lovell había accionado, por accidente, un flotador que utilizarían en caso de emergencia para el regreso en el mar, más allá del gracioso espectáculo el problema era como vaciarlo, ya que hacerlo en la cabina significaba llenarla de dióxido de carbono al límite de lo tolerable por los filtros purificadores, así que, tras largas deliberaciones, Lovell vació el aire del flotador en el compartimiento para evacuar la orina, mientras Anders murmuraba "estos marineros..."


El otro acontecimiento fue de una índole más seria, al segundo día de vuelo, la tripulación tenía previstas dos transmisiones de TV en vivo, luego de hacer la primera con total éxito y normalidad, Frank Borman comenzó a experimentar un malestar estomacal que derivó en que vomitara en la cabina, una situación bastante complicada en un recinto tan chico, con tres personas.

A pedido de Borman los astronautas no informaron en el momento del acontecimiento, pero luego se vieron obligados a informarlo en el reporte que grababan y radiaban a última hora del día, los médicos en Houston temieron que Borman experimentara diarreas y deshidratación acelerada a causa de la microgravedad, pero pronto experimentó una gran mejoría y prosiguieron su viaje a la Luna sin mayores tropiezos.

Luego efectuaron la segunda transmisión de TV, y allí la humanidad entera tuvo una visión espeluznante en la víspera de navidad, por primera vez se podía ver al planeta Tierra desde el espacio, los astronautas estaban captando esa imagen con su cámara y la estaban enviando al mundo entero y asombrado.

Apollo 8 había llegado a destino, ahora solo restaba efectuar los diez giros programados y mapear la superficie en busca de sitios para alunizar en futuras misiones, el módulo realizaría varias maniobras nuevas debido a lo novedosa de la misión, apenas llegara pasaría por el lado oculto de la Luna y durante ese momento no habría comunicación radial con los astronautas, generando una cierta incertidumbre que se disipaba cada vez que emergían por el otro lado.

Los tres astronautas también se sorprendieron cuando vieron a la Tierra en el horizonte lunar y además de fotografiar tamaña vista decidieron darle un significado más profundo y a la hora de transmitir los mensajes, transmitieron una lectura de la Biblia, el capítulo Génesis, Bill Anders comenzó diciendo : "Para toda la gente del mundo les tenemos este mensaje; En el comienzo Dios creó el cielo y la Tierra, la Tierra estaba sin forma y la oscuridad todo lo cubría, y el espíritu de Dios separó las aguas de la Tierra y Dios dijo, hágase la luz, y la luz se hizo, Dios dijo que eso era bueno y la separó de la oscuridad."

James Lovell prosiguió: "Y Dios llamó a la Luz día y a la oscuridad noche y ese fue el primer día, luego separó las aguas de los cielos, llamó mares a las aguas y firmamento a los cielos y ese fue el segundo día".

Borman concluyó " Y Dios dijo que los mares estén bajo el firmamento, luego los separó de la Tierra y Dios dijo que eso era bueno", luego agregó : "Desde el Apollo 8, la tripulación les desea a todos buenas noches, buena suerte, feliz navidad y que Dios los bendiga a todos en la Tierra " . Con esas palabras, el comandante cerró la histórica transmisión.






Luego de completar las diez órbitas lunares, el Apollo 8 se disponía a encender su motor principal para salir de la órbita lunar y regresar a la Tierra, como esa maniobra de encender el motor en el espacio nunca antes se había hecho, generaba un poco de expectativa en torno a la posibilidad de que no se encendiera, dejando varados a los astronautas en la Luna.

La NASA salió al cruce de estos rumores aclarando que la combustión del motor se producía por el solo contacto de los componentes del combustible, no había chispa, solo había que abrir las válvulas, los motores encenderían y Apollo 8 estaría de vuelta en casa.


Finalmente Apollo 8, regresó el 27 de diciembre de 1968, aportando un logro fundamental antes de la conquista definitiva de la Luna y cerrando un año que había sido muy duro para el mundo en general, como decían algunos nacionalistas, Apollo 8 salvó el año y unió a la humanidad con un mensaje universal en el momento apropiado, un verdadero mensaje de Navidad.

19 diciembre 2008

El próximo patch de la Soyuz TMA-14 en manos de niños

La próxima Expedición 19 a la ISS despegará en marzo de 2009 a bordo de la Soyuz TMA-14, la Soyuz llevará a los primeros integrantes de la misma Gennady Padalka y Michael Barratt, junto a ellos viajará el turista (por segunda vez) Charles Simonyi, quien luego de pasar una semana en la ISS volverá a bordo de la Soyuz TMA-13 junto a los integrantes de la saliente Expedición 18.

Esta vez la RSA tuvo una iniciativa muy parecida a la de NASA a la hora de diagramar algunos patchs (no todos) de determinadas misiones, hacer un concurso escolar para que niños, de todos los niveles, participen con sus diseños de patchs para la próxima Soyuz. Aquí podemos ver algunos de los diseños armados por estos niños y jóvenes estudiantes.


El diseño ganador estará en los trajes de los tres integrantes de la Soyuz TMA-14, Padalka, Barrat, de la Expedición 18 y Simonyi, el turista espacial.

La recepción de patchs cierra 25 de diciembre, sin embargo trascendió que Padalka y Barrat ya están considerando algunos diseños recibidos y tendrían sus favoritos.


El premio ?? visita a Baikonur y precenciar el lanzamiento de la próxima misión rumbo a la Estación Espacial Internacional.

18 diciembre 2008

Biblioteca : Recuerdos de Chang Díaz

En medio del proceso de echar a andar una compañía aeroespacial y ver realizado su sueño de construir un motor de propulsión de plasma para viajes por el cosmos, el físico y astronauta costarricense Franklin Chang Díaz decidió recorrer el pasillo de los recuerdos y plasmar, en tinta y papel, su historia.

"Los primeros años : mis primeras aventuras en el planeta Tierra" es el título de su autobiografía que en estos momentos se encuentra en proceso de impresión.

Se trata del primero de tres libros autobiográficos que el científico costarricense decidió escribir.“Los primeros años son un recuento de mis años de infancia y adolescencia en Venezuela y Costa Rica, desde que tuve uso de razón hasta el día en que partí hacia los Estados Unidos en pos de un sueño”, explica Chang en la presentación de la obra "Álbum familiar".

El libro es un compendio de imágenes del álbum familiar de los Chang Díaz y anécdotas del niño que se convertiría en astronauta de la NASA.A lo largo de más de 200 páginas, Chang rememora los días en que jugaba en la casa de su abuela en plaza González Víquez, sus visitas al Cine Lux y los años que vivió con su familia en Venezuela.“Yo me críe, en parte, en Venezuela. Nací en Costa Rica, pero pasé muchos años en Venezuela”, mientras pasaba rápidamente las páginas del borrador de su libro.

El trabajo en el manejo de la maquinaria pesada que se utiliza en la construcción de puentes, carreteras y represas de su difunto padre, Ramón Chang Morales, llevó al pequeño Franklin a vivir en tierras venezolanas, desde que tenía dos años hasta que cumplió los siete.Las travesuras junto a su hermana María Eugenia son parte del libro, al igual que las andanzas con sus otras dos hermanas: Elsa y Sonia.

Autógrafo de Franklin Chang Díaz


“Ahora somos seis, pero éramos cuatro por mucho tiempo, hasta que nació Ronald y luego Norman”, expresó Chang, quien ya era un adolescente cuando nacieron sus dos hermanos.Las fotos de juventud de su madre, María Eugenia Díaz, también forman parte del libro, al igual que la de sus abuelos, tanto paternos como maternos.“Es el primero de una trilogía que me propongo escribir, relatando las fases de una vida repleta de aventuras, de triunfos y fracasos, de alegrías y tristezas”, señaló Franklin Chang.

“En este primer tomo he tratado de explorar las fuerzas que estimularon mi imaginación y formaron mi identidad, así como los sucesos y coincidencias que afectaron mi futuro desde muy temprana edad”, agregó el astronauta.Sueños espaciales. Entre las páginas del libro se puede encontrar una curiosa foto en el Colegio La Salle, donde Chang, junto a su compañero José Gamboa, posan orgullosos al lado de un cohete que construyeron.

En la memoria del colegio, escribieron sobre la foto: “futuros astronautas”.

También está la reproducción de la primera carta que Franklin Chang recibió de la NASA.“A los 16 años le escribí a la NASA; yo les decía que quería ser astronauta y que quería estudiar cosas del espacio.

Me mandaron esta respuesta. Alguien en la NASA subrayó esta línea que dice que las carreras profesionales con la NASA están por lo general limitadas a ciudadanos estadounidenses”, cuenta Chang.“Era como decirme que ni lo intente, pero para mí esta primera carta que recibí de la NASA fue la que me dio la esperanza de que realmente yo podía llegar a ser astronauta”, agregó el hombre que hoy, a sus 58 años, ya ha realizado siete viajes al espacio.

El libro recoge las historias de Chang entre 1950 y 1968, año cuando partió hacia Estados Unidos en busca de conquistar su sueño espacial. El físico costarricense duró casi dos años en escribirlo.Ahora está en el proceso de escritura de la segunda entrega de su autobiografía. Ese volumen narrará sus andanzas desde que llegó a Estados Unidos en 1968 hasta que fue aceptado en la NASA, en 1980.Antes de finalizar el año, Chang espera tener su obra en las librerías del país.


En la portada publicada aquí Chang Díaz es el de la izquierda.

Intuyo que será un placer leer ese libro, con la constancia que ha tenido desde sus humildes orígenes hoy cuenta con el récord de siete viajes al espacio en variadas e interesantes misiones científicas que incluyó investigaciones relacionadas con el mal de chagas y tecnológicas como el armado de la ISS.

09 diciembre 2008

Biblioteca : Adiós a la Tierra

A pesar de los vertiginosos tiempos de la Internet le spuedo asegurar que no hay como un buen libro y si es del tema que a uno le gusta mucho mejor todavía.
Un libro obliga a crear un momento para ser leído, es por ello que su lectura invita a una reflexión y luego, porque no, a postular una sólida opinión acerca de su contenido y autor.
Les quiero compartir los libros que componen mi biblioteca que es, a su vez, la de Prensa Espacial y muchas veces fueron respaldo de los artículos que aquí se exponen.
En esta primera oportunidad les quiero mostar "Adiós a la Tierra" de Robert Zimmerman.


Edición española de "Adiós a la Tierra" de Robert Zimmerman.


Este libro trata sobre la exploración y colonización del espacio las cuales ya requerían la construcción de estaciones espaciales autosuficientes. Pero el espacio es un medio hostil para el hombre y la construcción de un asentamiento humano en el vacío ha supuesto desafiar infinitos peligros y complejidades técnicas y humanas rayanas en la ciencia ficción.
Adiós a la Tierra narra esta increíble aventura por primera vez tanto desde la perspectiva occidental como soviética: desde los primeros balbuceos, en el espacio con el lanzamiento de las estaciones Salyut y Skylab, pasando por los entretelones propagandísticos de la carrera espacial, la extraordinaria historia de la MIR, hasta la , puesta en órbita de la Estación Espacial Internacional en un marco histórico completamente nuevo.

Tapa de la versión en inglés. (Leavin Earth).

De paso quería comentarles que el libro tiene un muy pequeño error, es casi insignificante y no hace a la escencia de esta genial obra.

En el capítulo La MIR : La ciudad Peonza, en las páginas 469/470 se hace referencia al incendio producido en la estación rusa en febrero de 1997, en aquel entonces se encontraban en la estación la tripulación saliente Valery Korzum y Alexander Kaleri y los recién llegados Vasili Tsibliev, Alexander Lazutkin y el alemán Reinhold Ewald en el marco de la misión MIR 97, con ellos también estaba el astroanuta de la NASA Jerry Linnenger.
En la página 470, de la edición española de 2005, mencionan por error al astronauta alemán Ulf Merbold cuando en realidad deberían mencionar a su compatriota Reihhold Ewald, quien era el que estuvo allí al momento del incendio en 1997.Merbold ya había estado en la MIR en 1995.

Contacté a Robert Zimmerman, autor original del libro y a Javier Casado, quien realizó la traducción, para advertirles acerca del error y tenerlo en cuenta para una próxima edición.

El primer mail que me llegó fue el de Javier y esto decía :

Hola Diego, encantado de conocerte, y muchas gracias por la información. Efectivamente, tienes toda la razón, era Ewald, y así aparece en mi libro "Houston, tenemos un problema" (en concreto ese incidente del incendio, y el propio Ewald, aparecen en el pequeño extracto del libro que tengo colgado en mi web, aquí: En el caso de "Adiós a la Tierra", efectivamente el error es del autor, pero lo cierto es que debería haberme dado cuenta.

Como lo hice hace ya varios años, no recuerdo si me di cuenta, lo comenté y no me hicieron caso en la editorial (esto pasó en algún otro caso con ese libro), o si pasé por alto el error (iba más pendiente de errores de traducción, que era pésima).

En cualquier caso, te agradezco el comentario. Se lo comunicaré a la editorial por si hubiera alguna reedición, aunque lamentablemente lo dudo: los libros de esta temática en nuestro idioma no son ni mucho menos éxitos de ventas. Gracias de nuevo, y hasta otra.


Y para que no queden dudas al poquito tiempo recibí un mail del propio Zimmerman a propósito del mismo tema :

Howdy Diego:
You are absolutely correct. Reinhold Ewald -- not Ulf Merbold -- was on Mir in 1997. And though both the English and Spanish editions of "Leaving Earth" say very clearly that it is Ewald on Mir in 1997, you have correctly spotted a error on my part on page 470 of the Spanish edition and page 419 of the English edition, where I unconsciously typed Merbold's name once instead of Ewald.

Though I only made this mistake once, it is a mistake, and can confuse the reader. Thank you for pointing it out to me.

All the best,

Bob
4708 Montgomery PlaceBeltsville,
Maryland 20705301-937-0394
Desde ya muy agradecidos a ambos por la pronta respuesta, estoy seguro que estarán gratificados de saber que hay lectores espaciales en varias partes del mundo. A todos les vuelvo recomendar este libro.
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