23 diciembre 2008

Apollo 8 : Navidad en la Luna

A finales de la década del 60 la carrera por llegar a la Luna, estaba en la recta final, mientras que en los Estados Unidos se había superado la tragedia del Apollo 1, que les costó la vida a sus tres tripulantes mientras realizaban un ensayo en tierra, la Unión Soviética revelaba con cuentagotas sus logros para alcanzar la Luna y publicitaba sus vuelos cuando ya habían finalizado.

Con los ensayos previos que ambas potencias habían realizado, con o sin tripulantes, parecía que cualquiera de los dos en cualquier momento pondría un pie en nuestro satélite, uno de los determinantes en esta carrera sería la puesta a punto del cohete impulsor que llevaría a la nave lunar a su destino.

En marzo de 1967, satélites espías americanos habían logrado fotografiar la base de lanzamiento Baikonur, en Rusia. Esas primeras fotos revelaron un cohete de más de cien metros de alto, luego llamado G-1, con una estructura similar a los que lanzan a las naves Soyuz, pero en las siguientes pasadas del satélite la plataforma estaba en llamas y el cohete destruido, se evidenciaba que los rusos tenían problemas con su cohete impulsor lunar, aunque ya habían logrado poner en órbita lunar naves Zond, no tripuladas.



El año 1968 sería un año muy particular en la historia de los vuelos tripulados y en la historia del mundo en general, sería el año de la guerra del Viet-Nam, de los disturbios en Europa conocidos como el Mayo Francés, de los asesinatos de Bob Kennedy y Martin Luther King.
Pero también sería recordado como el año en que Estados Unidos ganó la primera etapa en la carrera lunar, lograría poner en su órbita a tres astronautas por primera vez.

Los preparativos de los rusos para alcanzar la Luna había cambiado las prioridades de la NASA, durante el 68 necesitaba concretar la puesta a punto del cohete Saturno V y algunos tests de la cápsula Apollo, tripulados, primero en órbita terrestre y luego en órbita lunar.




El plan original de pruebas de la NASA consistía en tres vuelos orbitales terrestres, primero iría solo la cápsula Apollo y en los otros dos se probaría al módulo lunar en órbitas cada vez más altas.

Mientras que la empresa contratista Rockwell ya había entregado a la NASA el módulo de mando y servicio donde viajarían los astronautas, la empresa Grumman tenía considerables retrasos para la entrega del módulo lunar, esos retrasos sumados al descubrimiento de que los rusos tenían una posibilidad de orbitar la Luna para octubre cambiaron drásticamente el plan, antes de que la primera Apollo tripulada (Apollo 7) despegara.

Luego de intensas planificaciones llevadas adelante en tiempo récord, la NASA anunció a la prensa y al mundo que en octubre despegaría la primera misión tripulada Apollo y que dependiendo de sus resultados la siguiente misión planificada para diciembre orbitaría la Luna, esa movida jugaría en favor de la Grumman que tendría más tiempo para terminar el módulo lunar y en favor de la NASA que daría un gran golpe al mundo orbitando la luna antes que los rusos, quienes para ese entonces ya habían hecho un vuelo circunlunar no tripulado con la cápsula Zond 5, una Soyuz modificada a tal efecto.

El contexto histórico mundial que rodeaba a este evento no podía ser más desfavorable, mientras la NASA mostraba por primera vez el despegue del cohete más grande del mundo, el Saturno V, sin tripulantes, el 4 de abril de 1968, al mismo tiempo, en Menphis el líder antirracial Martin Luther King era asesinado en el balcón de un hotel, sin duda era un año difícil, pero ya se estaban jugando para el éxito de esta misión, muy necesario para llegar primeros a alunizar.




Sin dudas los astronautas que participarían en esta misión deberían ser muy selectos, según Deke Slayton el director de la oficina de los vuelos tripulados, todos estaban capacitados.

La rotación de vuelos indicaba que para esta misión estarían los astronautas James Mc Divitt, David Scott y Rusty Schweickart, pero ellos se estaban entrenando para usar el módulo lunar que aún no estaba listo y no iría en esta misión.


Haciendo un enroque de tripulaciones, Slayton de común acuerdo con ambos comandantes, resolvió pasarlos a un vuelo posterior y llamar a Frank Borman como comandante, James Lovell como piloto del módulo de mando y William Anders como piloto del módulo lunar, que si bien no estaba, realizaría muchas tareas de apoyo con Lovell una vez que orbitaran la Luna.



Borman y Lovell ya habían volado juntos en la misión Gemini 7, cumpliendo un histórico récord de catorce días en órbita, esa misión los había convertido en buenos amigos, por eso Borman, que como comandante puede elegir a su tripulación, resolvió llamar a Lovell, éste siendo piloto del módulo de mando aceptó, ya que se aseguraba ser el comandante de una misión Apollo posterior y por ende podría caminar en la Luna.


William Anders era un novato pero había sido suplente en algunos de los vuelos Gemini, tenía muy buenas referencias y Borman lo incluyó en el equipo.


El público se había entusiasmado mucho con esta misión y con los astronautas, no fueron pocos los que relacionaron a esta misión circunlunar con el viaje que alguna vez imaginó Julio Verne, en su novela Viaje a la Luna, los tres astronautas de su historia se llamaban Barbican, Nicholl y Ardan, muy parecidos a Borman, Lovell y Anders. Ambas misiones despegaron en diciembre desde la península de Florida y ambas orbitaron la Luna para luego amerizar en el Océano Pacífico.


El entusiasmo "verniano" llegó a los astronautas que llegaron a solicitarle a la NASA ponerle el nombre de Columbia a la nave Apollo, como la de Verne, pero la agencia contestó con un rotundo "No" .


James Lovell fue el encargado de diseñar el emblema de la misión, representa el nº 8 de la misión al mismo tiempo que grafica la trayectoria de la nave en torno a la Tierra y luego en torno a la Luna, para luego volver a nuestro planeta, la NASA una vez que aprobó el diseño entregó el dibujo a un artista para terminar de darle forma e identicar a la misión.

Apollo 8 no solo se limitaría a orbitar la Luna, debería describir diez revoluciones en torno al satélite y durante ese tiempo confeccionar un mapeo en busca de zonas de alunizaje para las futuras misiones.


Por fin, el momento llegó, el 21 de diciembre de 1968, rugía el cohete Saturno V, por primera vez con astronautas a bordo, llevando a módulo a la órbita terrestre, una vez allí la tercera etapa del cohete dio un nuevo impulso y empujó a Apollo 8 a la Luna.
Borman , Lovell y Anders estaban haciendo historia, era la primera vez que el hombre podría ver su planeta de origen, completo, desde el espacio y además este viaje de tres días haría llegar a Apollo 8 a la luna para otra fecha representativa, el 24 de diciembre.


Durante el viaje los tripulantes realizaron con total normalidad las tareas de rutina que comprendían el chequeo permanente del módulo de servicio, Lovell complementaba las tareas de navegación con Anders utilizando un sextante para localizar estrellas y así confirmar los datos de las computadoras de a bordo, el arte de utilizar el sextante en el espacio lo había aprendido de Buzz Aldrin, su compañero en la Gemini 12.

Al día de hoy los astronautas recuerdan dos anécdotas memorables, la primera se había dado apenas estaban abandonando la órbita terrestre, mientras se sacaban los trajes presurizados, Lovell había accionado, por accidente, un flotador que utilizarían en caso de emergencia para el regreso en el mar, más allá del gracioso espectáculo el problema era como vaciarlo, ya que hacerlo en la cabina significaba llenarla de dióxido de carbono al límite de lo tolerable por los filtros purificadores, así que, tras largas deliberaciones, Lovell vació el aire del flotador en el compartimiento para evacuar la orina, mientras Anders murmuraba "estos marineros..."


El otro acontecimiento fue de una índole más seria, al segundo día de vuelo, la tripulación tenía previstas dos transmisiones de TV en vivo, luego de hacer la primera con total éxito y normalidad, Frank Borman comenzó a experimentar un malestar estomacal que derivó en que vomitara en la cabina, una situación bastante complicada en un recinto tan chico, con tres personas.

A pedido de Borman los astronautas no informaron en el momento del acontecimiento, pero luego se vieron obligados a informarlo en el reporte que grababan y radiaban a última hora del día, los médicos en Houston temieron que Borman experimentara diarreas y deshidratación acelerada a causa de la microgravedad, pero pronto experimentó una gran mejoría y prosiguieron su viaje a la Luna sin mayores tropiezos.

Luego efectuaron la segunda transmisión de TV, y allí la humanidad entera tuvo una visión espeluznante en la víspera de navidad, por primera vez se podía ver al planeta Tierra desde el espacio, los astronautas estaban captando esa imagen con su cámara y la estaban enviando al mundo entero y asombrado.

Apollo 8 había llegado a destino, ahora solo restaba efectuar los diez giros programados y mapear la superficie en busca de sitios para alunizar en futuras misiones, el módulo realizaría varias maniobras nuevas debido a lo novedosa de la misión, apenas llegara pasaría por el lado oculto de la Luna y durante ese momento no habría comunicación radial con los astronautas, generando una cierta incertidumbre que se disipaba cada vez que emergían por el otro lado.

Los tres astronautas también se sorprendieron cuando vieron a la Tierra en el horizonte lunar y además de fotografiar tamaña vista decidieron darle un significado más profundo y a la hora de transmitir los mensajes, transmitieron una lectura de la Biblia, el capítulo Génesis, Bill Anders comenzó diciendo : "Para toda la gente del mundo les tenemos este mensaje; En el comienzo Dios creó el cielo y la Tierra, la Tierra estaba sin forma y la oscuridad todo lo cubría, y el espíritu de Dios separó las aguas de la Tierra y Dios dijo, hágase la luz, y la luz se hizo, Dios dijo que eso era bueno y la separó de la oscuridad."

James Lovell prosiguió: "Y Dios llamó a la Luz día y a la oscuridad noche y ese fue el primer día, luego separó las aguas de los cielos, llamó mares a las aguas y firmamento a los cielos y ese fue el segundo día".

Borman concluyó " Y Dios dijo que los mares estén bajo el firmamento, luego los separó de la Tierra y Dios dijo que eso era bueno", luego agregó : "Desde el Apollo 8, la tripulación les desea a todos buenas noches, buena suerte, feliz navidad y que Dios los bendiga a todos en la Tierra " . Con esas palabras, el comandante cerró la histórica transmisión.






Luego de completar las diez órbitas lunares, el Apollo 8 se disponía a encender su motor principal para salir de la órbita lunar y regresar a la Tierra, como esa maniobra de encender el motor en el espacio nunca antes se había hecho, generaba un poco de expectativa en torno a la posibilidad de que no se encendiera, dejando varados a los astronautas en la Luna.

La NASA salió al cruce de estos rumores aclarando que la combustión del motor se producía por el solo contacto de los componentes del combustible, no había chispa, solo había que abrir las válvulas, los motores encenderían y Apollo 8 estaría de vuelta en casa.


Finalmente Apollo 8, regresó el 27 de diciembre de 1968, aportando un logro fundamental antes de la conquista definitiva de la Luna y cerrando un año que había sido muy duro para el mundo en general, como decían algunos nacionalistas, Apollo 8 salvó el año y unió a la humanidad con un mensaje universal en el momento apropiado, un verdadero mensaje de Navidad.

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